
Para Azael ella era como un ángel, fue lo primero que pensó cuando la vio por primera vez, su apariencia angelical le hacía parecer que estaba en armonía con el mundo como también lo estaba él... hasta que la conoció.
Azael se dió cuenta que Heizel no era un sensible ángel, al contrario era un ángel caído de eso rebeldes que vagan por el mundo sin ningún rumbo, su alocada vida la tenía ocupada, estaba por convertirse en una estrella, él pensaba que el descontrol era normal en el mundo de Heizel, ambos eran muy diferente... Y eso le gustó.
A medida que pasaba el tiempo noto que Heizel era un equilibrio de ambos mundos, luz y oscuridad, mal y bien, para él eso era lo que necesitaba para salir de su bloqueo, ella era perfecta... Hasta que se enamoró.
Y noto que no era un ángel llena de armonía, no solo era un ángel caído con una desborde de rebeldía, Heizel también era una persona que cargaba con muchos problemas y un pasado que pesaba mucho, ella era un ser con miles de demonios dentro y cada uno arrastraba a Heizel a la perdición... Hasta que llegó Azael con su vida tranquila y ella se enamoró.
