Todoroki y Bakugō regresaban a sus dormitorios después de haber dejado a Fuyumi en el taxi. -Bastardo. -Llámame por mí apellido. No me sigas diciendo así. Katsuki lo quedó mirando y ladeó la boca, con un lindo sonrojo lo llamó. -Shotō. Al bicolor le entró el demonio, lo miró de reojo y se lamió los labios. -Dime, Kats. -¿De dónde mierda sacaste que somos novios?. El medio albino se paró frente al cenizo, lo tomó de la cintura sorprendiendo al más bajo. Pegó su frente a la del contrario y lo miró a los ojos. -¿Quieres ser mí novio, Katsuki Bakugō?. La mirada heterocromatica le calaba el alma, olvidando que estaban en el patio, Bakugō lo tomó del rostro y comenzó besarlo. -Mmh, mh, mm- sus lenguas se entrelazaban es un dulce juego de placer. La saliva se juntaba en la comisura de

