CAPITULO. 14 MI RECORRIDO

1383 Words
CAPITULO. 14 MI RECORRIDO Angela Baje a la recepción y encontré a Aliss al parecer dándole unas instrucciones a alguien. Ella me vio y me hizo una seña con el dedo de que la esperara un minuto y pues así lo hice. Después de que terminó Aliss me dijo que ya me podía acercar y pues así lo hice. - Pero bajaste muy rápido dime ¿Cómo te fue? - Me dijo con la mirada hacia abajo ya que al parecer estaba buscando o arreglando algo dentro de el mostrador. - Si llegué rápido, es que tenía que venir a hacer el recorrido antes de poner hacer cualquier cosa ¿No? - Obvio no podía decirle que yo casi había salido corriendo de ahí, y el porque mucho menos. - Y bueno, creo que me fue bien, todo bien. - Aaaah bueno. Entonces deja me terminar esto y nos vamos ¿Ok? - No sabía que era lo que estaba haciendo pero yo solo asentí con la cabeza. - Bueno ya terminé. - Dijo levantando las manos como si estuviera en una clase de concurso y hubiera sonado la campana para que los participantes paren. - Bueno en entonces vamos, ¿Qué quieres hacer primero, vamos para que las dos podamos desayunar o te doy el recorrido antes.  - ¡Desayuno! - Casi grité. - Tengo mucha hambre en verdad. - Dije inclinando hacia atrás y haciendo una pequeña seña de ruego con las manos. - Bueno la verdad es que yo también tengo mucha hambre así que vamos ya a desayunar. Estoy segura que todo te va a encantar así que venga para acá. - Después de decir eso Aliss salió de detrás de él mostrados y me pasó su brazo para que yo lo tomara con el mío y así lo hice. Salimos de la recepción y nos dirigimos al comedor para poder buscar y comernos el desayuno. El recorrido iba para después pero Aliss me estuvo mostrando algunas cosas que me quedaron de camino. Como todo en ese lugar, todas las cosas eran muy lindas y llenas de brillo y muchas cosas llamativas. Llegamos rápido en la cafetería y habían muchas criaturas mágicas sentadas tomando el desayuno. Me sentí medio intimidada al estar ahí y sin darme cuenta estaba apretando el brazo de Aliss. Ella se dió cuenta de que yo estaba nerviosa y tocó mi brazo, me dió una mirada dulce para que yo me calme y funcionó porque me calme un poco. Fuimos hasta donde podíamos tomar la comida, todo era tipo menú. Habían cosas que eran conocidas como pan, algunas frutas, algunas conocidas otras no, jugo, de que eran esos jugos, ni idea pero bueno era lo que había. También habían algunas cosas muy extrañas que la verdad no tenía ni la mayor idea de que eran así que iba a usar mi arma secreta, Aliss. - Oye Aliss. - Dije topandola con el codo porque ella estaba muy concentrada en ver lo que iba a tomar para desayunar. - Tú qué ya has comido todo lo que está aquí, dime qué cosa tú crees que me gustarían. Recomiéndame algo por favor. - Buenoooo, pues todo aquí es muy bueno. - Dijo y ya me estaba mirando pero volvió la mirada a la comida para buscar lo que me iba a recomendar. Y empezó a señar con un dedo. - Bueno vamos a hacer algo. Yo voy a tomar las cosas que me gustan y tú tomas lo mismo ¿Está bien? - Aliss me miró buscando mi respuesta y yo solo hice una seña de si con mi cabeza. - Bien entonces. Tomamos un poco de pan, leche, algunos rodillos (un aspecto parecidos a los de una salchicha), y pues un poco de agua de rosas de el valle. Hay que comer ligero para mantener la figura. - Aliss se puso la mano en la cintura y me miró como para que viera su cuerpo. En realidad Aliss contaba con un muy lindo cuerpo. - ¡Agua de rosas de el valle! ¿Qué es, un tipo de jugo o algo así? - Dije con cara de confusión ya que eso fue lo que me encontré más raro de las cosas que Aliss me sugirió para comer. - ¡¿Qué?!, ¿Cómo es posible que no hayas tomado agua de rosas de el valle? Por Dios de verdad vivías en el fin del mundo. - Aliss me miró como si le hubiera dicho que había matado a alguien. Al parecer el jugo de rosas del valle era algo muy común en esos lugares. - No es solo un jugo mi amor. - Aliss se paró frente a mi y me puso las dos manos en mis hombros. - Es el néctar más delicioso de el mundo mágico, de verdad no puedo creer que no lo hayas venido nunca. De verdad de lo que te has perdido. - Bueno me imagino que sí me he perdido de algo bueno, pero ya lo voy a probar y eso es lo importante. - Aliss en verdad parecía estar hablando muy en serio.  - Bueno toma. - Aliss me pasó una clase de bandeja rara y empezó a poner todas las cosas en ella para luego hacerlo con ella misma y yo no sabía ni que hacer ni que decir. Aliss puso todas las cosas y luego comenzó a caminar, me hizo señas para que la siga y así lo hice. Aliss se sentó en una mesa donde ya habían algunos seres mágicos. Yo me senté con ella y pues Aliss comenzó a presentarme a todos, ellos también trabajaban en la oficina central de el mundo mágico. Todos eran muy simpáticos, no tanto como Aliss pero en ese poco tiempo yo me había dado cuenta que ella era única. Todos me cayeron muy bien y por lo que pude ver también le había caído bien a todos. Me estuvieron haciendo algunas preguntas que me pusieron un poco incómoda porque no tenía idea de que responder. De algunas de esas preguntas me pude safar, otras busque la manera de responderlas y pues claro todas las demás Aliss las estaba respondiendo por mi, a pesar de acabar de conocerme ella ya tenía una idea de lo que era mi vida así que respondió casi a todos. La verdad es que tuve suerte de estar con ella, si no las cosas serían mucho más difíciles. Terminamos de desayunar muy a gusto entre risas. La verdad es que todo estaba muy bueno y el agua de rosas del valle la verdad era algo muy, pero muy delicioso como había dicho Aliss. Era como tener en la boca los más dulces perfumes pero no el sabor sino el olor convertido en sabor. Fue algo que no sabía bien como describir pero fue de las mejores cosas que había probado en mi vida. Después de desayunar todos comenzaron a irse a sus respectivas áreas de trabajo y Aliss y yo nos fuimos a ese recorrido. Aliss me llevo a todas las áreas importantes, a las que ella suponía que iba a tener que ir en algún momento por ser la secretaria de el ángel Cupido. La verdad es todo  era muy normal, a pesar de que claro por ser ese lugar tenía su toque único y mágico. Aliss me estuvo hablando de las cosas que tendría que hacer y pies era un típico trabajo de secretaria, pero para un angel.  Entendí muy bien todo y me gustó mucho aquel recorrido con Aliss, ya hasta me sentía familiarizada con ese lugar, la verdad era muy raro que me sintiera así tan pronto, pero por un lado era bueno ya que no sabía cuanto iba a estar ahí. Después de que terminara el recorrido Aliss y yo volvimos a la recepción y pues yo la dejé ahí y tuve que subir con mi jefe para ver qué quería que yo hiciera primero. Que raro era decir mi jefe y pensado en Valentín, el ángel Cupido, el ángel de el amor, el causante de mi dolor. Lo odiaba y ahora iba a trabajar para él, la verdad era de no creer. La verdad no creí que si yo le contaba eso a alguien me lo fuera a creer.
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