CAPITULO. 15 HOY COMIENZA MI PLAN DE VENGANZA
Angela
Después de dejar a Aliss en su lugar de trabajo me fui hasta el ascensor, lo cual por lo visto iba a hacer muy seguido, y subí hasta la oficina de Valentín, hasta esa gran puerta roja. «La verdad no entiendo porque tiene que ser una puerta tan grande, lo de el rojo si lo entiendo un poco». Llegué a su oficina y como siempre, toque la puerta antes de entrar. Él me dijo que pasará y así lo hice. Está vez no estaba con nadie y la verdad es que había sido una suerte. No quería otra mirada como la que me había dado antes esa chica.
- Yaaa, termine de hacer el recorrido con Aliss. Ahora estoy aquí para lo que necesites. - Dije aún nerviosa, por lo que me quedé parada cerca de la puerta. No quería estar tan cerca de él.
- Ah, que bueno que ya terminaron.- Dijo levantando su cabeza ya que la tenía hacia abajo mirando algo que estaba en el escritorio. - ¿Qué haces tan lejos? Ven acércate. - Me hizo una seña con la mano y la verdad es que no quería pero tuve que hacer. Me puse detrás de una de las sillas que estaban frente al escritorio. - ¿Y como te fue con el recorrido, te gustó lo que viste? Dime. - Puso sus manos cruzadas sobre el escritorio y tenía una rara sonrisa que yo no sabía porque era.
- Si me gustó todo, Aliss hace que todos sea muy bien. - La verdad hablaba con toda la sinceridad del mundo.
- Que bueno, me alegro mucho de que te sientas así. - Valentín se paró de su asiento y se puso de el lado de enfrente de el escritorio acercándose mucho a mi pero yo me moví un poco.
- Si muchas gracias. Y bueno estoy aquí para que me digas cuales cosas quieres que haga por ti primero. - Trate de fingir una sonrisa pero la verdad estaba muy incómoda.
- Bueno pues la verdad es que hay muchas cosas que puedes hacer por mi. - Valentín ya estaba frente a mi y me hizo levantar la cara, me tomo con una mano por la barbilla hasta que yo estuve mirándolo a los ojos aunque no quería hacerlo, me había quedado con la mirada baja cuando él se acercó. - Pero primero que nada me gustaría invitarte a cenar está noche. No se tal vez te podría enseñar un poco de esta hermosa ciudad, ¿Que me dices? - Quite su mano de mi barbilla y me volví a alejar de nuevo.
- Claro me gustaría. Pero ya había quedado de que Aliss me iba a enseñar la ciudad y pues no le puedo quedar mal. - Obviamente estaba mintiendo pero tenía que safarme de alguna manera.
- Que pena la verdad. Pero bueno se que en algún momento tendrás que sacar un tiempo para mí. - Valentín volvió a acercarse a mi y yo ya no sabía que hacer para no parecer, o mejor dicho dejarle saber que estaba intentando no estás tan cerca de él.
- Claro, claro. No hay ningún problema con eso. - No me podía alejar así que solo me puse a mirar para otro lugar por suerte Valentín decidió irse de nuevo a su asiento y yo puse respirar mejor.
- Bueno y dime Angela, ¿Tienes novio? - Oh j***r ¿Por qué me hacía esa pregunta?
- No, no tengo novio. - Respondí muy rápido y ni yo misma se porque.
- Que raro, eres muy hermosa. ¿No te molesta que te lo diga ni que te pregunte por tu vida personal o si? - Levanto una de sus manos y luego la puso en su pecho para parecer avergonzado por hacer esas preguntas pero algo me decía que era puro teatro.
- No, no me molesta. Usted tranquilo. - Con ese teatro menor decir que no me molestaba, aunque más que molestarme me estaba incómoda do.
- Bueno está bien. Y una cosa no me hables de usted. Puedes llamarme por mi nombre y dirijirte a mi de tú sin ningún problema. - No se si era cosa mía pero algo me dijo que el estaba intentando seducirme.
- Jaja está bien. - Una risa para esconder la incomodidad. - Bueno pues entonces ya que nos dijimos todos lo que teníamos que decir.... ¿Porque no me dice, dices perdón, que es lo que tengo que hacer? Que no se te olvide que soy tu secretaria y estoy trabajando. - Oh Dios ya no quería estar ahí.
- Jajaja si lo sé tranquila. Y bueno lo primero que quiero que hagas es llevar estos papeles a el área de cartas y se lo entregues a Luis por favor. - Extendió su mano con unos papeles para que yo los tome y así lo hice - Aliss te enseño dónde está el área de cartas ¿Cierto?
- Si así es, ella me enseñó casi todo el edificio. Me dijo que serían los lugares donde seguramen estaría trabajando por ser tu secretaria.
- Exelente pues entonces los llevas y allá esperas las instrucciones que te van a dar y después vuelves para acá.
- Perfecto entonces ya me voy. - De inmediato me fui hacia la puerta para salir pero cuántos estuve cerca Valentín volvió a llamarme.
- Oye Angela.
- Si dígame, dime perdón. - Dije en cuanto me voltee. Me puso una mirada de ¿Qué te dije? Por lo de dígame y por eso corregí.
- Se me había olvida decirte que tú lugar de trabajo va a ser ese espacio que está ahí al lado, casi afuera de esta oficina. - No, era, posible.
- ¿Esa área que está ahí cerquita? - Dije con un dolor en el alma pero era de esperarse que tuviera que trabajar cerca de él.
- Si esa misma, ¿Algún problema?
- No para nada, con permiso ya me voy.
Está vez si me pude ir y fui a hacer lo que tenía que hacer claro está. En la tarde fui a comer en compañía de Aliss y de otros compañeros. Le dije a Aliss lo que había pasado y ella me dijo que no era algo raro en Valentín estar enamorando a todas, pero que tampoco tenía que rechazarlo por completo que tal vez podía divertirme un poco. Que solo me asegura de no enamorarme que hay si salida lastimada. Uy si justo lo que yo necesitaba.
El resto de el día me la pasé muy ocupada. Bueno la verdad es que estaba haciendo hasta cosas que no me correspondían a mi con tal de no estar muy al alcance de Valentín. A la hora de la salida estaba muy cansada así me fui directo a mi casa temporal. Me di un baño y me puse algo cómodo para poder dormir pero estando en la cama me llegó algo a la cabeza.
Antes de llegar a ese mundo por estar de curiosa en esa fuente, mi deseo era poder encontrar al culpable de mi sufrimiento y ahora lo tenía aquí. Pensé en lo que me dijo Aliss y por lo visto Valentín era el ángel de el amor pero no estaba acostumbrado a enamorarse. ¿Y si yo lograra hacerlo y luego lo dejara solo para que él sienta lo que yo he sentido una y otra vez?
No pude evitar pensar en eso la verdad, y mi mente me decía que no era algo tan estúpido. Esa podría ser la mejor venganza. Además también podría usarlo para saber cómo salir de ese lugar. Por lo que yo sabía Valentín estaba acostumbrado a salir de aquí para ir al mundo de los humanos como dicen aquí. Entonces yo podía sacarle información para poder irme. No son antes hacerlo pagar.
Estaba decidido lo haría pagar.
" No olviden dejarme sus comentarios, de verdad es muy importante para mí saber que les esta gustando mi historia".