CAPITULO. 11 ME VOLVÍ UNA SILFA

984 Words
CAPITULO. 11 ME VOLVÍ UNA SILFA Angela  Aliss y yo bajamos en el ascensor a un tipo de almacén que se encontraba en el piso inferior. En todo el trayecto hasta abajo Aliss nunca se calló. Hasta ahora me había convenido que ella hablara tanto porque me había dicho muchas cosas importantes pero también era un poco cansado escucharla hablar.  Al bajar al almacén me di cuenta que ahí habían todo tipo de cosa. Desde muebles, ropa, piesas se cosas que yo no sabía para nada lo que eran, pero bueno. Aliss me llevo para el área donde estaba la ropa y había un peque pasillo con uniformes como los que tenían todos en el edificio. Los uniformes eran hermosos. No eran como los típicos uniformes de colores como gris, n***o o crema que se suelen usar en el mundo de los humanos, estos eran muy coloridos, llenos de vida, con mucho brillo. La verdad es que quede encantada y m agradaba la idea de poder usar uno de esos. Me di cuenta que habían tan pequeños como las pequeñas hadas que ví en la calle hasta tan grandes como el gigante que había chocado también en la calle así que decidí seguir sacarle más cosas a Aliss.  - Aliss ¿Por qué hay uniformes de tantas tallas diferentes? - Dije mientras íbamos caminando por aquel pasillo y yo iba mirando y tocando todo a lo que ele pasaba por el lado.  - Pues mi querida Angela, el mundo mágico es muy, muy grande, y esta ciudad es el centro de todo, bueno claro está a acepción de los palacios de cada uno de los once reinos dónde también hay un gran desplazamiento de todos los seres mágicos. Pero después de eso esta ciudad es la central. La ciudad de la luz, la ciudad donde tus sueños se hacen realidad. Así como tú muchos seres de todos los rincones de los once reinos vienen a esta ciudad en busca de una vida mejor. A pesar de que hay ciudades llenas de abundancia, también hay otras ciudades dónde las cosas no son tan buenas. Por eso siempre trato de tratar a todo el que entre por la puerta de este edificio como si fuera mi amigo de años. Nunca se sabe cuántos problemas tenga alguien sobre su espalda como para darle un mal trato cuando lo tienes en frente. - Aliss parecía algo sentimental cuando estaba hablando, aunque no sabía porque no quise preguntar.  - Wow Aliss eres increíble. Que bueno que existan seres como tú en este mundo. - Le dije dándole una muy sincera sonrisa. - Pues porque dar tristeza cuando puedes dar amor. - Dijo y dió un brinco. Cayó de frente a mi y señaló a un lado. - En esta área podrás encontrar varios pares de uniformes para que puedas trabajar. - Dijo con una sonrisa y moviendo las cejas hacia abajo y hacia arriba una y otra vez. - ¿Puedo tomar los que yo quiera? - Dije empezando a levantar los que estaban cercanos a mi.  - Siii, puedes elegir. Son solo cinco el máximo pero el diseño y los colores los escoges tú. Aquí no somos tan estrictos con eso. -Aliss dió la vuelta y comenzó a caminar mientras tocaba algunas cosas y yo también hice lo mismo. - Oye Aliss no quiero que pienses que soy chismosa pero quiero preguntar algo. - Me había quedado con la duda de la forma en la que se miraron ella y Valentín.  - Claro cariño, no te preocupes, pregunta lo que quieras. - Dijo sin voltear hacia mí. - Lo que pasa es que ví la forma en la que se trataban y miraban Valentín y tú, y me preguntaba si usted dos ¿Tienen algo? - Note que Aliss detuvo el paso y comenzó a darse vuelta muy despacio. - ¡No! - Dijo cuando terminó de dar la vuelta y estar frente a mi nuevamente dando un leve salto. -Ay claro que no. Valentín no es mi tipo. - Dijo haciendo una pequeña cara de asco lo cual me sorprendió bastante y levanto y bajo la mano haciendo una pequeña seña. - Pero me dijiste que es el rompe corazones se estos lugares. - Yo estaba realmente confundida. - Y así es, pero no de el mío. El no es mi tipo, a mí me gustan los feos. A Valentín yo solo lo ayudo a conseguir a sus conquistas. Es como mi hermana. - ¿Por qué? Te gusta. - El te gusta fue más una afirmación que una pregunta, creo que ella se respondió a si misma. Acercó más a mi su cara y levanto la ceja como si de una película de vaqueros se tratara. - Ay claro que no, solo fue curiosidad. -Dije poniendo mi cuerpo de lado para quedar frente a la ropa. - Ajaaaa, si claro. Eso ya lo veremos. - Aliss me miró de arriba hacia abajo y luego siguió caminando. - Solo te puedo decir que Valentín es un mujeriego. Su trabajo como cupido le facilita las cosas y él no las desaprovecha así que no te vayas a iluminar con él. - Aliss me miró con una cara de advertencia y yo solo asentí. - Pero bueno cambiando de tema. Cuando tomes tus uniformes puedes ir a el área de ropa común y tomar algunas cosas para ti. - Aliss me señaló el área donde decía ir después y yo solo mire y volvía a asentir. - Yyyy después vamos a ir para que veas el lugar donde te vas a quedar ¿Está bien? - Aliss siempre con esa gran sonrisa para decir todo. - Está bien. - Le dije. Por alguna extraña razón creo que en ese momento de verdad me creí que era una silfa que venía en busca de trabajo. Me estaba sintiendo muy cómoda.
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