CAPITULO. 10 LO OIDIO Y AHORA TRABAJO PARA ÉL

1358 Words
CAPITULO. 10 LO ODIO Y AHORA TRABAJO PARA ÉL Angela Todo el tiempo, en todo el mundo se había descrito a cupido como un pequeño y tierno bebe bebé en pañales con una flecha con forma de corazón en la punta y un arco, pero aquí estaba él. Obvio no era un niño, era todo un hombre, bueno un angel adulto, no se cómo referirme a las especies aquí, a penas estoy tratando de volverme loca. De verdad que era hermoso, lo noté en el cartel de afuera pero en persona se ve aún mejor. Con razón Aliss hablaba de él y casi se le caía la baba no era para menos.  Entre después de él me lo pidiera, más él todavía no me había visto. Parecía estar enojado y estaba hablando por una especie de teléfono raro, bueno al menos supuse que eso era. Yo me quedé ahí solo mirando, envuelta en su belleza pero también recordando que pocos días antes lo maldije. Lo maldije, el responsable de que yo me enamorara de las personas incorrectas había sido él, y estaba frente a mi. La verdad no sabía que pensar en ese momento. Creí que nunca iba a prestarme atención así que decidí toser para ver si así se daba cuenta, o mejor dicho se acordaba que estaba ahí, que él había dejado a alguien entrar a su oficina. Cuando me escucho se dió la vuelta y por fin me vio. Parecía asombrado de verme ahí y duro varios minutos para hablar. - Dime hermosa ¿Tú quien eres? - Me dió mientras se iba acercando a mi con una cara como de intriga y con una cesa levantada.  - Soy Angela, vine... Por el trabajo de secretaria. - Dije acordándome de lo que me había dicho Aliss pero sabía que él diría que no porque había sido muy exigente con las demas así que seguro no querría trabajar con una silfa que seguro el también creería que eso soy. - Emmm Aliss me dijo que suba pero si quieres me voy. - Me puse muy nerviosa así que di la vuelta para irme pero él me tomo por la sintura e hizo que volviera al lugar en donde estaba. Se paro frente a mi y me miró de arriba hacia abajo con una mano en la mandíbula, parecía estar examinando me. - No tienes porque irte muñeca. Aliss si me dijo que vendrias pero no esperaba que fuera una... - ¡Una silfa!. - Dije con la ceja levantada y con una cara de enojo. Sabía que yo no era una de lo que fueran esas cosas pero por alguna razón me molestaba que lo estuviera pensando para decirlo como si me fuera a ofender. - ¡Sí! Pero no lo tomes a mal eh, eres una silfa muy hermosa. Los seres mágicos creen que los silfa son raros por parecerse tanto a los humanos pero yo los adoro porque adoro a los humanos. - Tenía una gran sonrisa en la cara como todo un galán y parecía querer imprecionaeme.  - ¿En serio? - Pregunté de manera irónica. - ¿Entonces qué? ¿Me vas a hacer una entrevista o algo por el estilo para el trabajo... O algo así? - La verdad es que quería que esto terminara y salir de ese lugar. No solo de esa oficina, tenía que saber cómo volver al mundo humano. Yo no pertenecía ahí.  - ¿Entrevista? No para nada. Tú ya estás contratada. - Dijo con una gran sonrisa y se fue a sentar.  - ¿Qué? - Eso me salió casi como un grito. - ¿Cómo que estoy contratada, así sin más. - Dije con ambas manos arriba.  - Si estás contratada. - Él parecía muy normal pero yo no entendía nada. - Ahora voy a llamar a Aliss para que se encargue de ti. Si no tienes donde quedarte ella buscará un lugar. - Me guiñó un ojos, ¡Me guiñó un ojos el muy idiota! ¿Acaso estaba coqueteando conmigo? Es lo único que se me pasó por la cabeza cuando ví si actitud. - Aliss puedes venir a buscar a mi hermana secretaria por favor. - Dijo en una clase de telecomunicador y me parecía extraño que hubieran tantas cosas parecidas a las de los humanos aquí así que tenía que averiguar porque. Pocos minutos después Aliss tocó la puerta y luego entro. - Hola, hola aquí estoy. - Llegó con una gran sonrisa y me di cuenta de que estaba cambiando a pesar de que tiene alas. - ¿Porque no vuelas en vez de caminar?  - Ay amor estás alas con más un accesorio. - Dijo señalando sus alas en su espalda. - Solo las uso cuando es necesario. Además caminar estar bien.  - Aliss encargate de todo para que Angela este cómoda y encargate de entrenarla ella será mi nueva secretaria. - Dijo Cupido desde su silla.  - Claro que si corazón como tú digas. - Dijo ella dándole una gran sonrisa que el respondió de igual forma. Para mí que hay algo entre esos dos. - Y tú linda. Felicidades ganaste el premio. - Me felicito y choco su trasero contra el mío para luego guiñarme un ojo. Yo solo asentí y trate de dar una pequeña sonrisa. - Si así es. Bien por mi. - Dije tratando de sonar feliz pero la verdad es que no tenía idea de en qué me había metido ni como iba a salir de ahí.  - Bueno entonces nos vamos a buscar ropa para que te cambies y luego te voy a enseñar toda la oficina y las cosas que tendrás que hacer para trabajar bien para el precioso de cupido. - Aliss me tomo de ambas manos y me habló con una total euforia como si trabajar para él fuera la mejor cosa que me podía pasar. - Dime ¿Ya tienes finde quedarte?  - Ehhh... No yo... - No sabía qué carajos decir pero por suerte Aliss no dejaba a nadie hablar.  - A no mi vida no importa. No te preocupes que ya mismo resuelvo eso. Aquí tenemos unas habitaciones preparadas para las personas que vienen del interior como tú y están lejos de casa. Pensamos en el sacrificio que hacen para venir tan lejos para poder trabajar. - Ahhh bueno, está bien. - Dije aún muy nerviosa y solo respire profundo.  - Bueno pues ven conmigo. - Aliss tomo mi mano y me dirigió hacía la puerta. - Nos vemos Valentín. - Volvió su cabeza para despedirse y también le mando un beso antes de que saliéramos. Salimos de la oficina y comenzamos a dirigirnos hacia el ascensor y aproveché que ya me había dado cuenta la mucho que habla Aliss para hacerle algunas preguntas. - Oye Aliss ¿Cómo es que la tecnología de aquí se parece tanto a la de el mundo de los humanos? - Le pregunté mientras íbamos caminando tomadas de los brazos. - Cariño ¿Y tú cómo sabes cómo es el mundo de los humanos? - Puta no pensé en eso. No sabía que responder. - Bueno yo... Yo... - Mi mente estaba en blanco pero una vez más Aliss sin saber me salvó por no dejarme hablar. - Bueno me imagino que dónde compraste esa ropa horrible habrás visto algunas cosas. - Gracias Aliss, eres la mejor deduciendo todo lo que voy a decir. - Bueno lo que pasa es como te dije antes nosotros convivíamos con los humanos. Pero aunque ya no es igual, algunos seres mágicos se han mantenido yendo al mundo mágico para hacer algún tipo de inteligencia. Entonces hemos estado al tanto de muchos de sus avances y la verdad es que nos han facilitado mucho la vida. No todo es magia cariño. Me sorprendió mucho el saber que sin que nosotros supiéramos habían criaturas infliltradas entre nosotros los humanos. Eso era realmente increíble. Aliss y yo nos subimos al ascensor para ir no se a donde para cambiarme de ropa. Y pues bueno tendría que seguirle la corriente hasta saber cómo salir de ese lugar.
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