Capítulo 4

1392 Words
Grecia tenía una teoría de que lo aquello escuchado solo se trataba de un mal sueño. Eso pasaba siempre que la cena le caía mal. Eso era. Definitivamente tuvo que haber sido algo en mal estado para estar teniendo tales alucinaciones. Aunque también podría tratarse de un desmayo, que se golpeó la cabeza o alguien la inyectó con alguna sustancia extraña, aunque podría ser una... __ Sal de ese mundo de fantasía y presta atención a lo que te están explicando. - ordenó Logan después de haberse cansado. de verla con la mirada pegada en la figura de cristal que tenía a un lado del escritorio. - Hey. Chasqueó los dedos frente a su cara, haciéndola espabilar. Grecia sacudió su cabeza y se giró hacia el abogado, luego a Logan y volvió con el abogado. __ Eso no es legal ¿cierto? - se vió ansiosa por obtener una respuesta satisfactoria. __ Para su descontento y la de mi cliente, lo es. - contestó el sujeto. - Vera, el señor Santini tiene costumbre de legalizar todo aquello que firma, así se evita la actividad no certificada por él, pero estando borracho realizó llamadas y tal trámite se hizo legal. Así que sí, su boda con él, es legal. Grecia dejó caer la cabeza en la mesa del escritorio. Ni siquiera haberse dado un golpe recientemente le afectó tanto como saberse casada con alguien que apenas sabía el nombre. __ Esta mañana comí un cereal ¿y sabe qué? Estaba caducado. Sabía a nada, y además de todo apenas pude masticar el único bocado que pasé. - Logan no entendió a qué se debía su explicación. - Debí prestar atención a eso. Siempre que algo me pasa, viene algo más seguido del primero y del segundo y... Exhaló. __ Luego de comer el cereal que tiré después del primer bocado, la plancha de cabello me quemó la oreja. ¿ve? - mostró la marca roja. - Pensé que solo era una coincidencia, pero al vestirme el maldito vestido se atoró y lo sustituí con este, me golpeé el talón, no sé cómo, no pregunte. Logan estaba a punto de preguntarle que porqué estaba relatando su día. __ Pero eran solo avisos de que venía algo peor. - soltó sin levantar la cabeza. - Ni siquiera debí levantarme hoy. ¡Debí quedarme durmiendo! - se levantó enojada con ella misma. - Pero claro, la idiota de Grecia quería tener un trabajo...¡Debí pedir limosna! Para el Director general de esa empresa no era nada coherente el alegato de la chica que se volvió a sentar. __ Ahora resulta que estoy casada ¡y acabo de terminar mi compromiso! - mostró su dedo en donde la marca de haber tenido por meses el anillo estaba y ahora se mantenía vacío. __ Estoy tan indignado como usted, señorita. - le dijo Logan. - Pero deje el drama que no está en Broadway. Ahora ponga el jodido cul0 en esa silla y ayude a pensar en alguna forma de sacarnos de ste embrollo. __ Embrollo en el que usted nos metió. - lo acusó con tono sarcástico, recordando que era su jefe se arrepintió de haberlo hecho. - Lo lamento. Pero no es fácil despertar una mañana pensando que encontrarás un empleo y lo único con lo que te topas es con un matrimonio del cual no eras ni consciente. El abogado no supo a donde mirar. Jamás había visto a su jefe de esa manera. __ La orden es la misma. Se sienta y espera. - soltó con seriedad. __ No, usted se levanta de esa silla y nos divorcia o como se diga. - se cruzó de brazos. __ ¿Cómo me está hablando? - los gestos que le dedicó fueron de no creer la forma en que se refería a él. __ De como me está hablando usted no dice nada. - dijo en el mismo tono. - Para exigir respeto, primero brinde lo mismo. __ Soy el dueño de esta empresa. __ No del mundo. Y aún cuando lo fuera, también le exigiría respeto. - se plantó firme ante el hombre que no asimilaba aún que lo trataran como si fuese alguien igual a él. Era su empleada...o ya no, porque no dejaría que alguien le hablara en ese tono y premiarla con un empleo. __ Bueno, yo propongo... __ Señor, ya se buscó por segunda vez lo que pidió y no se encuentra por ningún lado. - dijo Angélica con pesar. __ Maldit@ sea. Justamente tenía que perderse hoy. - masculló ya a punto de perder la paciencia. Era el colmo estar envuelto en una situación tan... especial. __ ¿Puedo preguntar cómo es que cayó en la basura, señor? - curioseó el abogado Linares. Claro que lo sabía, tenía la respuesta para esa incógnita, pero no diría que lo hizo para evitar que Michael la viera. __ No, no puedes. - le indicó a Angélica que podía retirarse. - ¿Cual es la otra opción? ¿A quien debo sobornar? Grecia abrió la boca al oír el descaro con el que hablaba de sobornar a ese tipo de personas que se suponía debían estar para servir a los ciudadanos. __ Eso sí es ser un mal ser humano. Darle beneficios a un sujeto para que haga algo que... __ ¿O prefieres estar casada con un hombre a quien conociste en las vegas? - interrogó en su dirección acallando lo que pensaba recriminar. Grecia cerró la boca, cayó en cuenta que era cierto lo que este le decía y la se giró hacia el abogado con los mismos gestos que Logan. __ ¿A quien tiene que sobornar? - repitió la pregunta y de no haber estado tan molesto por la situación que tenían sobre ellos, en otra circunstancia, Logan habría reído, pero no era tiempo para eso. __ Puedo entablar una propuesta a alguien que conozco. - exclamó Linares al ver que estaban de acuerdo al menos. - Pero es un hombre muy aprovechado y dudo que un favor como este lo vaya a dejar barato. __ ¿Cuanto? - quiso saber Logan. __ Usted solo diga el precio que al parecer el señor aquí presente tiene dinero de sobra, solo eso explica su necesidad de pagar ilegalmente a alguien. - mencionó Grecia, sintiendo los ojos del hombre que la aniquiló con la mirada, pero ella no se atrevió a verlo, de seguro ya estaba planeando como desaparecerla, pero estar bajo presión no era lo suyo, menos con un matrimonio del que apenas se enteraba. __ Encárgate de anular esa cosa. - ordenó Logan sacando una nota en donde escribió una cantidad que le entregó a su abogado. - Ese es mi límite, si la cantidad sobrepasa eso, dile que se vaya al demonio. __ Está bien, señor. - se puso de pie. - Si lo encuentro en su oficina hoy, abordaré el tema con él. __ Que no se extienda más, mientras veré si encuentro el acta por algún lado. - lo despidió. Grecia no supo que hacer, era raro decir que ese sujeto que veía a todo lugar en esa oficina, menos a ella, era su... esposo. Hasta alergia le comenzaba a dar al suponerlo. __ Me retiro. Por lo que sé, no me dará el trabajo y no tengo nada más que hacer aquí. - se incorporó. __ El trabajo lo tienes, no es como que cuente con opción en este momento, además no quiero que cuando encuentre la dichosa acta estés lejos. - exclamó. - Ahora márchese y regrese en la mañana y mucho cuidado con decir a alguien sobre esto. __ Tranquilo, señor. Presumir de un matrimonio con un sujeto tan...usted, no es algo que quiera hacer. - le dedicó una mueca y se rió antes de darse la vuelta. __ ¿Tan yo? __ Sí, no diré más porque necesito este empleo. - cerró la puerta atrás de él, dejando a Logan con el sinsabor de no haber sido él quien dijo la última palabra. Eso era nuevo. A pesar de ser una chica dramática era valiente. Aunque muy desagradable para él. Lo bueno que tenía su trabajo era que sería temporal y ese matrimonio no tardaría en disolverse. Jamás la soportaría por más tiempo. De seguro era una pesadilla tenerla cerca, pensó.
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