Capítulo 5

1590 Words
Grecia durmió cuanto pudo, quería reunir toda la paciencia posible para que el trabajo que acababa de conseguir no la estresara tanto. Pero era imposible pensar en pasar un tiempo de calidad con un jefe como el que conoció. Mientras ella desayunó lo que pudo teniendo tiempo limitado, Logan lo hizo muy tranquilo en la soledad de su casa. Ella cogió un taxi para trasladarse y llegar diez minutos antes que su jefe, como sugerencia de Angélica y Santini ni se esmeró en apresurarse. Dos vidas muy distintas. Dos personas bastante separadas en sus acciones la una de la otra, pero ambas con un mismo destino. __ ¿Tú eres la nueva? - le preguntó un sujeto bien parecido. __ ¿Se me nota mucho? - preguntó al reparar su aspecto. Juraría que se cuidó de no dar esa impresión. __ No, pero no te había visto antes y presionaste el último piso, lo cual a esta hora solo es posible para la asistente personal del jefe. - le explicó y ella exhaló aliviada. En otras empresas al ser la nueva no fue tratada con amabilidad, no quería volver a pasar por lo mismo. __ Bueno, sí soy yo. - contestó risueña, presentándose con su nombre, conversando sobre qué de necesitar un recorrido por la empresa, el chico amable del cual supo de llamaba Bryan. No quería malos entendidos, por lo que cuando esté insinuó una forma de conocerse hizo una mueca en desacuerdo. __ No tengo intenciones de tener una relación tras tener una fallida. - soltó con simpleza. - Si quieres una amistad, bienvenido. Si es algo más, no estoy con ánimos. __ Cuánta sinceridad, chica. - rió él, pero en lugar de molestarse supo que era una persona que valía la pena, no todo mundo era tan claro con lo que quería o decidía sanar antes de iniciar otra relación para no llevar demonios antiguos al presente. __ Doy y pido sinceridad. No todos gozan de eso. - le dijo Grecia con una genuina opción de brindarle la amistad que este acordó también sería una buena forma de crear lazos con sus compañeros. La sonrisa se desvaneció cuando al salir del ascensor también se abrieron las puertas metálicas del que era exclusivamente para el dueño de ese edificio. Este los reparó de arriba a abajo. Grecia pasó saliva, pero saludó sabiendo que debía correr para tener todo listo, mientras Bryan observó una cara que siempre ponía cuando alguien más invadía un espacio que no le correspondía. En tanto una chica apresurada preparó el café y colocó el vaso junto a las aspirinas a un lado de su jefe. No podía creer que apenas iba entrando y de seguro ya estaban planeando despedirla. Pero no contó con que Logan llegara tan rápido, estaba convencida que se adelantó el reloj o su jefe se levantó más temprano. Pero optó por tomar las riendas de su trabajo y asegurarse de darle a su jefe la efectividad que necesitaba, a la vez que dejaba claro que no pensaba perder el empleo. __ Que mi comida con el capitán Conrado, se agilice. - dijo Logan mirando su reloj. - Avísele que debe encontrarme en el centro de entrenamiento del sur. Mientras estoy en eso, pide que te envíen el informe de búsqueda del acta esa. __ Usted me confunde. - se mostró con molestia. - Me trata de usted, luego como tú, ya dígame si sufre de algún... elija uno porque a este paso terminaré por escuchar un "Vos" de su parte. Logan dejó de lado su teléfono para verla. Enarcó una ceja y se quedó observandola directamente. __ Es que no es por faltarle el respeto, pero si un día usted se refiere a mí como... __ ¿Le pago por hablar o por trabajar? - preguntó este en un reclamo muy directo. __ Ni siquiera me ha pagado. - murmuró Grecia por lo bajo. - Apenas llevo unas horas. No es como que... Dejó de hablar al darse cuenta que este había distinguido sus murmullos. El gesto duro que le dedicó fue de no querer verla más allí. __ Me callo. - hizo un ademán. - Es mejor. __ Es mejor. - dijo Logan como último recurso. - Preferiría un cotorro como compañía. __ Yo tengo un vecino que tiene una cotorra, pero viera que es una ladi... Volvió a sellar sus labios cuando se estaba pasando de la raya, no era muy comunicativa siempre, pero ni ella misma entendió el por qué estaba suendolo. __ ¿En el centro de entrenamiento del sur? - se hizo la loca. Logan suspiró resignado, definitivamente era alguien fuera de serie. Demasiado para su gusto y muy buena forma de la vida para hacerle ver que debía medirse con el licor, porque era seguro que era la manera en que lo habían castigado por ser tan irresponsable. No quiso discutir más con ella y salió rumbo a su sitio de encuentro en donde poco tiempo después llegó el sujeto que esperaba y explicó el nuevo método de protección y entrenamiento para los elementos que contrataba. Si querían ser los mejores en su rama, se esforzaría para conseguirlo. Nadie era bueno en algo solo por desearlo, sino por usar un método y cambiarlo cuando fuese necesario. Se pasó la tarde entera en ese lugar, viendo el equipo que le indicaron estaban en óptimas condiciones. Pues para Logan estaba la determinación de usar y mantener siempre esa sofisticada imagen que les costó crear, la cual no dejarían caer. Regresó casi de noche a la oficina, viendo a Grecia sentada en su cubículo. escribiendo en una agenda notas para ella misma. Solís olvidar algunas cosas, error que no cometería en ese lugar, por ello se aseguró de no tener cosas fuera de su alcance, más si eran datos. Vio a su jefe mirarla de reojo y solo actuó como si no lo hubiese visto. Sabía cuando era buena opción huir de algunas cosas y ese sujeto de mirada azul casi oscura, era una de ellas. __ ¿Encontraron el acta? - preguntó, pues Linares le llamó el día anterior, pero sin buenas noticias. Su contacto no se encontraba en la ciudad y ahora debía buscar de la forma tradicional o conseguir a alguien corruptible. __ Según el encargado de esa zona, ya retrasaron su trabajo todas estas horas. - dijo ella - Pero no han encontrado nada, señor. Logan tenía el vaso con agua en su mano, indicando que podría marcharse. No tenía caso discutir con ella sobre un asunto que estaba convirtiéndose justo en lo que no quería. Algo extensible. Grecia partió en cuanto este salió de la oficina, yendo a la salida en donde se encontró a Bryan subiendo a su Volkswagen. __ ¿Te llevo? - ofreció amable. __ No, ya pedí un taxi y esta llegando. Tal vez mañana. - agradeció el gesto dándole una chocolatina. __ Mañana será, así te espero y tú no pides un taxi. - acordó él tranquilamente. - ¿Le debes a tu jefe o... __ ¿Porqué me ve con cara de querer matarme? - lo tomó como diversión. Vio salir a Logan del ascensor con un vaso con café en las manos. __ Esas miradas se las lanza solo a algunas excepciones. - refirió el chico. - Solo lo vi hacerlo dos veces antes y fue muy... __ ¿Él es mi reemplazo? - preguntó Hudson atrás suyo. - ¿Por este me cambias? __ No puede ser. - se alejó de su ex, yendo a la salida con el sujeto acusándola de ser una descarada. - Hudson vete al demonio. Tus aires de indignado no serán bien recibidos después que te tiraste a mi vecina en mi propio apartamento. Llegaron a la salida, en donde Logan buscó su llave de su bolsillo. __ Y te pedí perdón, pero eso no te da derecho a que te comportes como una mujer de la calle, sonriéndole a todos. - Grecia no pudo responder debido a la indignación que eso le causó. - Me costó encontrar tu trabajo y lo que encuentro que es, a una mujer que se parece a la que amo, pero se comporta como si fuese una zo... La mejilla le quedó hormigueando al recibir la mano abierta que se estrelló contra ese sitio. Grecia no lo controló y para ese momento estaba muy molesta como para ponerse a pensar en ello. __ ¿En qué te has convertido? - se vió afectado. __ En una mujer que no le piensa tolerar un carajo a nadie, Hudson. - soltó con enojo. - En una mujer que sabe lo que vale y que tú solo eres un mediocre mentiroso que ni para coger me serviste. __ Eso no decías cuando te... __ Porque asistí a tus clases de actuación. - soltó dándose la vuelta para entrar al taxi. La humillación fue aún más grande para su ex cuando se vio acompañado en ese sitio. Muchos lo veían y no tuvo más alternativa que salir al verse enmedio de risas burlescas de personas de su mismo género. Pero solo uno se ganó un sonrisa que era mucho más que eso. Sí bien Grecia parecía una cotorra siempre, en ese momento demostró que tampoco se quedaba callada ante ofensas y que si la intentaban dañar emocionalmente, respondía de la misma forma. Creo curiosidad y admiración en alguien que jamás sintió eso por nadie. Eso era peligroso para ella, pero muy difícil de asimilar para dicha persona.
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