Nacho y Magdalena: Corrompiendo

1371 Words

Escuchar aquellas palabras fueron un terrible mazazo para mí. Llevaba meses trabajando en aquel proyecto y ahora, así, de improviso, este volaba y se escapaba entre mis dedos. En ese momento, si eso era posible, odié aún más a Roberto y a sus artes torticeras, traicioneras, aquellas que seguramente me habían dejado sin trabajo y que nos arrastraban, o al menos a Magdalena, de vuelta al seno de su familia de donde tanto le había costado salir y donde parecía condenada a regresar. — Pareces sorprendido –comentó Esther viendo mi gesto, mi estupefacción — ¿acaso no lo sabías? Se lo comenté a Magdalena hace unos días, lo del proyecto y que vuestra empresa estaba al borde de la quiebra. ¿No te ha dicho nada? Qué extraño ¿no? Estaba claro que mi cuñada estaba disfrutando con ese momento, con es

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD