—¿Por qué orgullo y prejuicio no?–pregunté molesta cruzando mis brazos sobre mi pecho. —Alex, hemos visto orgullo y prejuicio como 11 veces este año—se quejó Susana— ya nos agóstate el límite. Bueno tenían razón, las he obligado a verla como unas 20 veces pero diablos era mi película favorita. —¿Qué les parece Pretty wowan? –Sugirió Bárbara —Por favor—hizo un ademan en forma dramática con las manos— eso no pasa en la vida real, ningún millonario se enamora de una prostituta. —¿Entonces qué sugieres?—pregunte irritada —Qué te parece “simplemente no te quiere” Mi estómago cayó y mi vocecita racional sonrió. Sentí que el título de esa película me abofeteaba la cara con mano abierta, porque era justamente lo que yo pensaba acerca de mi relación con Simón…que él no me quería —No la he

