La lluvia mágicamente se detuvo. Mi madre se quedó horrorizada al verme completamente mojada, pero su horror quedo de lado en cuanto miro a Gabriel. —Gabriel te presento a mi madre, Mónica Cermeño. Mama te presento a Gabriel Avendaño un…amigo. —Oh, encantada—dijo precipitadamente viéndolo de pies a cabeza, luego su mirada se dirigió hacia mí—pero que haces aquí, vete rápido a tu cuarto a cambiarte que te puedes enfermar, yo me quedo con Gabriel. Mire de soslayo a Gabriel para comprobar que estaría bien dejando solo con mi madre, él me sonrío y asintió con la cabeza, así que no tuve más remedio que ir a mi habitación a cambiarme. Al mirarme distraídamente en el espejo casi caigo de espaldas, Dios santo mi cabello parecía una réplica exacta del cabello de la señorita Fine en la Niñera, y

