“Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, De beberte, de pensarte Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia y soledad” Jaime Sabines Desecha, si pudiera describir como me sentía en ese momento esa era la palabra que me describía a la perfección, desecha, completamente. Después de que simón se fuera y me dejara pensando en hacerme monja, entre a la casa con una llave de repuesto que guardaba debajo de una maseta. Cuando me encontré sola en el refugio de mi hogar y lo encontré vacío y frio, solo pude hacer una cosa, me recosté en la puerta y me deslice lentamente hasta que mi trasero toco el suelo y desde esa posición tan patética, solloce, sin afanes, sin vergüenza, hasta hacerme un ovillo y formar un charco con mi

