Got sintió que tenía algo muy valioso en su poder, sin saber que decir, observó cada letra, cada palabra y la firma de Tahara. Ella con el rostro caído, sus ojos tristes y las manos tras su espalda, esperaba respuesta de él, solo quería escuchar un “de acuerdo”, que la dejara tranquila y el estrés de perder a su hijo exactamente el día de su muerte se fuera de su mente y de su corazón. —Está bien, de acuerdo, cuidaré esto que has creado, enviaré a mis siervos por tu hijo y lo aceptaré como nuestro salvador. Me ha quedado en evidencia de que son ciertas tus palabras, es enserio lo que está sucediendo en tu Reino, pero… ¿Qué podemos hacer por ti? Para que no mueras, deja que yo y mis hombros hagamos algo por ti, como tú lo hiciste por nosotros hace años atrás, sin ti no estaríamos vivos —E

