A pesar que la paz en Nafar no seguía siendo como lo era en el pasado, su pueblo vivía en total alegría, armonía y tranquilidad, las personas nunca supieron lo que realmente les sucedió a Tolér y a su adorada y extrañada esposa Nanly, a quien recordaba cada vez que veían a su hermosa hija, pensaban que había reencarnado en ella, ya que su parecido era exacto, su voz, su belleza, su estilo, sus pensamientos y sentimientos estaban en su hija. La Reina Zaya siempre al verla, sentía que estaba con su amiga más apreciada después de Tahara, aunque también la hacía recordar en el verdadero culpable de la muerte de su madre, el Rey Got vivía como si no hubiese hecho nada, por su mente pasaba aquél crimen, aquél arrebato, aquél asesinato que lo hacía dudar de quien realmente era. Cuando se enteró q

