Jacok había tomado todo como una competencia, con solo ver la velocidad en la que corrían sus hermanos, puso en marcha su destino, pensó que sería el futuro Rey para tener aún más fuerzas, y cuando llegó hasta el hacha que había lanzado su padre, vio que había caído sobre el vestido de una campesina que robaba pepinos. La joven estaba tan asustada, que intentó varias veces quitarse el objeto tan pesado que por poco le corta una pierna, pero cuando vio a Jacok, se tranquilizó un poco y dejó de forcejear. —¿Y tú quién eres? —le preguntó —Eh, tranquila, no pasará nada, mi nombre es Jacok, príncipe y futuro nuevo Rey del Reino Kailto —dijo un poco apenado —¿Príncipe? —reaccionó sorprendida —Así es —¿Tú me hiciste esto? ¿Eres el dueño de esta cosa que por poco me deja sin una pierna?

