13. La Luna y La Sombra.

4492 Words
Apenas el evento terminó, Hazel corrió a la habitación donde más temprano se había arreglado, buscando desesperada el collar que Dastan le había dado, desgraciadamente por más que reviso en la mesa donde lo dejó, los cajones, el suelo, los estuches de sombras y maquillaje, de joyería, entre las cobijas de la cama y debajo de ella, la joya no apareció. Se quedó quieta por un momento, sentándose lentamente en el borde de la cama mientras su mente trabajaba a toda velocidad, repitiendo sus movimientos y cuestionandose dónde pudo haber quedado o si acaso alguien lo había tomado, y esa última idea la inquietó más de lo que esperaba, pues si alguien se hizo de la sangre de Dastan sabía que no solo provocaría un problema inconcebible en la manada, desatando una guerra interna para descubrir quién cometió semejante abominación, pues la sangre de un Alpha podía ser utilizada para muchas cosas incluyendo atrocidades pero más allá de eso era algo prácticamente sagrado para los lobos. Y si eso hubiera sucedido, ella enfrentaría problemas más graves de los que ni siquiera siendo Luna podría salir bien librada, pero en su defensa todo había sido tan apresurado que no tuvo tiempo para entender del todo la importancia del collar, sabía que tenía un significado profundo para Dastan y la manada, y que por su culpa había desaparecido. Pero mientras seguía perdida en sus pensamientos, la puerta se abrió ligeramente, dándole paso a una de sus doncellas, quien parecía estar bastante apurada. - Luna Hazel, Madre Luna está preguntando por usted....debe regresar a la reunión. Hazel apenas escuchó las palabras antes de levantar la vista, aún necesitaba saber que sucedió con el collar, no solo por ella sino basicamente por Dastan y toda la manada, debía saberlo antes de bajar y fingir que disfrutaba el evento. - El collar?- preguntó de inmediato- has visto el collar que estaba aquí? - No mi señora, no he visto nada- la doncella frunció el ceño y se apresuró a responder, negando con la cabeza pues siempre eran ellas a las que primero acusaban. Y negó con la cabeza, pensando que su pregunta tal vez fue un poco ridícula considerando que las doncellas partieron con ella y quizás tenían la misma información. - Viste a alguien entrar aquí?- insistió con un tono más urgente de lo que pretendía. La joven doncella se quedó pensativa por un instante, como si estuviera rebuscando en su memoria, hasta que sus ojos se abrieron con un destello de sorpresa, lo que le dió a Hazel un poco de esperanza. - La mano derecha del Alpha, Vanko…. él entró aquí poco antes de que la manada comenzara a reunirse en el salón- dijo con un dejo de duda- pero no vi a nadie más. Y Hazel no necesito más para comprender que tal vez Dastan lo envío a buscar el collar, quizás molesto por su olvido o simplemente porque ya no quería que ella lo tuviera, lo que, a pesar del alivio que le generó, no era del todo bueno, pues queda desprotegida totalmente, aunque no había sido su intención, sentía la obligación de aclarárselo a Dastan. Desgraciadamente, ahora no era el mejor momento, no con toda la manada reunida en una gran celebración, no debía permitir que nadie más se enterase de su situación, no ahora que su papel de Luna y la falta de protección del Alpha le ponían en peligro, a pesar de todo era consciente de que alguien podría aprovecharlo para su beneficio, ahora solo era momento de bajar y sonreír aunque la sensación de pérdida seguía pesando en su pecho más de lo que debería, así que puso su mejor sonrisa, y bajo a continuar con su farsa. El evento en el gran salón de baile de la casa principal ya estaba en su apogeo, toda la manada estaba reunida para celebrar el recien nombramiento, ahí estaban todos y cada uno de los lobos, desde el más insignificante hasta el séquito más cercano a Dastan. Evidentemente ella no tardó en ubicar a sus padres que seguían muy animados en compañía de Desmond y Amira, en otro lado del salón Dante y Kael platicaban de lo más entretenidos, Gorak con el resto de los ancianos y Zenda con el séquito de sanadores, miraban todo con severidad mientras Esma, junto con Vanko y otra joven, departían de lo más felices. Pero Hazel a quien más buscaba era a Dastan, su imponente figura era algo que destacaba aún en medio de tanta multitud, así que de inmediato encaminó sus pasos intentando acercarse a él para excusarse creyendo que bajo las actuales circunstancias probablemente no se armaría un escándalo, sin embargo, para su desgracia sus intenciones fueron frenadas a cada paso. Por aquí y por allá las felicitaciones al Alpha y la Luna no se dejaron de escuchar, aunque ellos no estaban juntos, las personas seguían interesados en hacerse presentes de una u otra manera, con efusivas felicitaciones o innecesarias promesas, obligandolos a compartir con perfectos desconocidos, mientras a Hazel la desesperación la atormentaba más a cada segundo que pasaba. Y después de varios intentos comprendió que esta noche sería difícil continuar con sus intenciones, así que se resignó a saludar a personas que no conocía, o que poco había visto, con cordialidad y toda la educación de la que fue posible. Hasta que de un momento a otro, Hazel notó la llegada de Kael y Dante antes de que se acercaran por completo, pero había algo en ellos que la puso a la defensiva, era extraño, por lo menos en el caso de su ex novio, pues con el hijo menor del antiguo Alpha poco contacto había tenido y aún así ambos parecían caminar con soberbia, casi como si ellos fuesen el centro del evento; pero más allá de eso Hazel notó la mirada calculada de Kael y la sonrisa burlona de Dante, que le indicó que aquella conversación no sería como las que tuvieron en el pasado. - Mi Luna- saludó Kael con una inclinación breve de cabeza- felicidades por tu nuevo puesto- Hazel parpadeó confundida, pues la distancia en su voz la sorprendió, pero fue más por el matiz casi indiferente que usó. - Gracias, Beta- respondió con la misma frialdad, esperando una reacción que nunca llegó. - Luna- indicó Dante con una exagerada reverencia que aparentemente fue muy graciosa pues causó la risa de Kael- no esperaba que mi hermano tuviera tan buen ojo- continuó cruzándose de brazos y si bien su tono era ligero, casi bromista, había algo afilado en su comentario- supongo que la Luna nos favoreció en esta ocasión. Y por educación, la joven inclinó ligeramente la cabeza, observándolo con más atención, su postura y la forma en que su mirada se desviaba sutilmente hacia donde Dastan seguía conversando con los invitados, la hizo sospechar de algo más profundo y complejo. - Aunque debo admitir que es un poco irónico!- sentenció dejando escapar una risa baja antes de añadir con falsa despreocupación- de compartir cama con el Beta a compartir título con el Alpha....supongo que la Diosa Luna realmente tiene un sentido del humor retorcido- el comentario fue un golpe inesperado, Hazel sintió que el aire se detenía en su garganta mientras sus ojos se abrían con incredulidad. - Qué?- logró decir mirando de inmediato a Kael con desconcierto y esperando alguna reacción de su parte, y no es que fuera un secreto pero aquella afirmación iba más allá de lo que en realidad hubo entre ellos. Desgraciadamente, Kael no se inmutó, ni siquiera intentó desmentirlo, solo ladeó una media sonrisa antes de encogerse de hombros con total despreocupación. - Bueno.....yo solo dije que salimos, jamás insinué algo más- aclaró el Beta con ligereza, como si todo fuera un simple rumor sin importancia- pero puedes culparme...- concluyó señalando el rostro de Hazel, quien lo miró fijamente, esperando que hiciera alguna otra aclaración que no llegó y eso la incomodó aún más, no tanto por el comentario de Dante, sino porque Kael no parecía afectado en lo más mínimo, antes no hubiera permitido tal aseveración, quizás habría desviado la conversación, la habría tranquilizado o incluso intentado suavizar cualquier malentendido, pero ahora, parecía alguien completamente distinto, como si el vínculo que una vez compartieron ya no tuviera peso alguno en su vida. - En eso tienes razón.....si que mi hermano es afortunado!- indicó Dante con oculta agresión. Ambos hombres soltaron una carcajada mientras Hazel los miraba con reproche, lo que parecía importarles menos que nada.ñ, a pesar de ser muy conscientes de su reacción. - Creo....que nos extralimitamos, nuestra Luna ya tiene suficiente con su nuevo título como para lidiar con la solemnidad de su antiguo novio y con los halagos de un hermano menor. Halagos?!, se cuestionó Hazel en su mente sintiendo como la piel se le erizaba, Dante no hablaba en serio, eso era más que obvio, había algo más en sus palabras, en la forma en que las pronunciaba, con ese matiz de ironía apenas disimulada. - Oh, vamos, no pongas esa cara Luna- añadió Dante con diversión al notar el efecto que sus palabras tenían sobre Hazel- fue una pequeña broma, solo pensé en lo curioso que es cómo cambian las cosas- y simplemente ella apretó los labios, sin saber qué responder- pero estoy feliz por ustedes, Dastan ha sido bendecido- agregó chasqueando la lengua con una sonrisa irónica- la Luna parece haberle dado todo a mi hermano- murmuró y aunque su voz sonaba despreocupada, fue evidente ese matiz amargo. La joven miró a Dante con más detenimiento, siempre había sido carismático, con una actitud relajada que lo hacía parecer indiferente a las formalidades de la jerarquía, sin embargo, había algo más, su aparente despreocupación ocultaba amargura y una necesidad de desahogarla, sin importar con quién. - Pero no te preocupes por nosotros, te dejamos para que sigas disfrutando de tuuu..... nueva fortuna- exclamó Dante con esa misma molesta ironía. Lo que fue muy afortunado para ella, los hombres ya habían cumplido con su deber y pretendian continuar la celebración, así que ambos se despidieron con una inclinación de cabeza y se alejaron, mientras Hazel los siguió con la mirada, todavía sintiendo el aguijón de sus palabras en su mente. El comentario de Dante la había sorprendido, pero la indiferencia de Kael, eso si la había dejado realmente desconcertada, cuestionandose quien era realmente, si el hombre dulce que ella conoció o ese ser burlón a quien no le importaba más que quedar bien con la familia Alpha. Y aún deseando poder retirarse a su habitación y no soportar más incomodos momentos, la noche aún no terminaba, afortunadamente fue Esma la siguiente en acercarse acompañada por la misma joven de porte firme y mirada tranquila que ya había visto, lo que le dió un breve respiró de tranquilidad. - Hazel- saludó su amiga con una sonrisa cálida, aunque en sus ojos había un rastro de preocupación- te extrañaba- exclamó acercándose a saludarla con un gran abrazo, lo que aprovechó para preguntarle al oído como se encontraba, y por supuesto que no estaba del todo bien, sin embargo, no podía permitirse comentar más nada, y menos, frente a alguien en quien no sabía si podía confiar, por lo que se limitó a sonreír mientras que sus ojos le advertian que después continuarían su charla. - Y yo a ti- sentenció con una sonrisa y probablemente la primera que era genuina en lo que iba de la noche. - Me alegra- Esma se obligó a responder- ahhh....permíteme presentarte a Lia, la hermana menor de Vanko. Hazel inclinó ligeramente la cabeza en señal de saludo, algo que ya se había vuelto prácticamente mecánico por lo mucho que lo había repetido. - Es un placer conocerte- declaró esforzándose por sonar natural. - El placer es mío, Luna- Lia le devolvió un asentimiento respetuoso- he escuchado tanto sobre.....usted!- sentenció con total respeto. - Espero que solo cosas buenas y por favor hablame de tú, aún no soy tan vieja- indicó Hazel con un intento de ligereza, aunque su mente seguía atrapada no solo en el asunto del collar y la fría actitud de Dastan, sino también en lo sucedido con Kael. - Está segura?- cuestionó Lia con vergüenza. - Por favor.....y qué cosas te han contado sobre mí? - Maravillas- intervino Esma, ladeando la cabeza mientras la observaba con atención- pero ya basta de formalidades, dime, cómo va la noche?! Por un momento, Hazel sintió la necesidad de ser honesta, de contarle absolutamente todo sobre la inquietud hacia Dastan, el recelo hacia Kael y Dante, de su incertidumbre por su futuro, el cómo su mente no dejaba de dar vueltas a preguntas sin respuesta, pero en lugar de eso, respiró hondo y alzó la barbilla con la misma compostura con la que había aprendido a lidiar con situaciones incómodas. - Ha sido interesante- dijo con calma- esta noche es demasiado importante para distraerse con otras cosas- Esma entrecerró los ojos, claramente poco convencida pero no insistió. - Sí, lo es- respondió en voz baja- aunque no significa que debas ser solo una expectadora!! Hazel soltó una carcajada forzada, mirando hacia el evento frente a ellas, ignorando el nudo que se formaba en su garganta y las ganas de salir corriendo del salón. - Lo estoy disfrutando....y mucho- murmuró, más para sí misma que para sus acompañantes. - Es bueno que así sea, Luna.... después de todo esta fiesta es para ti- intervino Lia, con una calidez reconfortante. Y aún así, Hazel no pudo evitar tensarse por un instante ante tan amables palabras, sabía que la fiesta era para ella y, sin embargo, eso no la hacía sentir mejor pero antes de que pudiera responder, el salón cayó en un silencio repentino. Un aura poderosa se apoderó del ambiente, cuando una mujer joven apareció en la entrada principal, no parecía ser cualquier persona y en cuanto encamino sus pasos hacia donde Dastan se encontraba, no hubo quien no pudiera admirarla en todo su esplendor, pues era una visión imposible de ignorar. Su belleza era tan deslumbrante que acaparaba la atención de cualquiera que la mirara, su rostro, de rasgos refinados y armoniosos, estaba enmarcado por una melena larga y sedosa de un tono castaño profundo, con ligeros reflejos dorados naturales que capturaban la luz con cada movimiento. Sus ojos, de un tono verde intenso eran su rasgo más hipnótico, parecían contener un fuego, una chispa de inteligencia y confianza que dejaba claro que sabía exactamente quién era y qué lugar ocupaba en el mundo. Su figura era esbelta y perfectamente proporcionada, con la gracia de una guerrera entrenada, cada movimiento suyo reflejaba seguridad y dominio sobre su propio cuerpo, que se acentuó gracias al elegante vestido color esmeralda ajustado y con escote off shoulder, que dejaba ver, no solo su hermoso cuello, sino también sus largas piernas gracias a la apertura que llegaba por arriba de la rodilla, delatando una tersa y blanca piel que brillaba de forma tan natural que se matizaba bajo la luz de las lámparas del gran salón, realzando su porte con una sencillez que solo enmarcaba su atractivo natural. Era el tipo de belleza que desarmaba, pero más allá de su físico, era su presencia lo que realmente la hacía destacar, no había mujer en la manada que pudiera igualarla en encanto, en aplomo, en la facilidad con la que parecía moverse entre la multitud, como si el mundo entero estuviera a sus pies. Y todos parecían fascinados con su belleza, excepto Hazel, que experimento una leve incomodidad cuando la vió avanzar directamente hacia Dastan, ante quien no mostró ninguna señal de respeto como el resto de los presentes, la bella mujer no inclinó la cabeza, no hizo ninguna reverencia, simplemente se aproximó con total libertad y ante los ojos de toda la manada, él la recibió con un abrazo efusivo y una gran sonrisa. - Quién es ella para ser recibida de esa manera?- preguntó Esma bastante asombrada, al igual que el resto de los presentes ante el íntimo abrazo y la indiferencia al recién nombramiento. - Es Raisa… la sanadora de la Casa del Alpha y amiga íntima de Dastan- respondió Lia acercándose a sus acompañantes. Esma arqueó una ceja, mirando de nuevo hacia la pareja que conversaba animadamente, parecía más molesta que la misma Hazel, que en todo caso sería la agraviada. - Parece que son muy cercanos- indicó Esma con molestia como si ella fuera la agraviada. - Lo son- Lia asintió con tranquilidad- se conocen desde que eran cachorros y crecieron juntos.... de hecho, durante mucho tiempo, todos pensaron que ella sería la Luna de la manada- y tan pronto como las palabras salieron de su boca, Lia supo que cometió una gran indiscreción y de inmediato miró a Hazel con arrepentimiento- lo siento Luna, no quise decir… - No pasa nada- la interrumpió Hazel con una sonrisa serena, pero aunque sus labios se curvaban con amabilidad, su mirada no podía apartarse de la escena que se desarrollaba frente a ella. Dastan y Raisa se alejaron a un rincón del salon en dónde parecían charlar con complicidad, sus expresiones eran tan relajadas que casi rayaban en lo natural, la forma en que ella apoyaba una mano en su brazo con absoluta familiaridad, el modo en que él inclinaba ligeramente la cabeza para escucharla, todo parecía decir que eran más que amigos y eso solo agravó el extraño vacío en el estómago de Hazel. - Es extraño verlos así- Lía continuó ajena a la incomodidad de su Luna- en un ambiente tranquilo, normalmente, fuera de las reuniones formales, lo único que hacen es pelear entre ellos en el campo de entrenamiento- Hazel y Esma la miraron con interés, lo que la animó a seguir hablando- Raisa no solo es una excelente sanadora, también es una de las mejores combatientes de la manada, se dice que, después de Dastan, es la más fuerte. - Vaya, eso sí que es un título importante- Esma silbó en un gesto de impresión. - Es la única que realmente le ha dado batalla al Alpha, nadie más ha logrado igualarlo en combate como ella. Hazel apretó los labios, no podía explicar por qué aquellas palabras la inquietaban de sobre manera y aunque quería creer que simplemente se trataba de una incomodidad por volverse el hazmerreír de la manada tan pronto, el hecho era que esa sensación iba más allá. - Pero no solo es hábil en combate- Lia continuó con entusiasmo- también es increíblemente inteligente, ha aconsejado a Dastan en varias ocasiones en temas estratégicos y de liderazgo.....en realidad....- la joven hizo una pausa, bajando ligeramente la voz como si estuviera compartiendo un secreto- hubo un tiempo en el que Dastan consideró que ella podría convertirse en la Beta de la manada. Hazel frunció el ceño con disimulo, Beta?, esa posición siempre había estado destinada a Kael y todos lo sabían. - Pero Kael siempre fue considerado para esa posición- intervino Esma con confusión. - Sí, claro- asintió Lia- pero Dastan pensó que Raisa tenía todas las cualidades para ocupar el puesto, incluso más que Kael, después de todo, se ha ganado su lugar en la manada por mérito propio. La mirada de Hazel se desvió nuevamente hacia donde Raisa seguía conversando con Dastan, comprobando que su expresión seguía siendo relajada, su risa fluida y su mirada alegre, era como si toda la tensión que él solía cargar se disipara en su presencia. - Lo cierto es que ellos dos siempre han sido inseparables.....Dastan confía en ella como en nadie más, la escucha más de lo que ha escuchado a cualquier otro y solo ella parece tener un poder sobre sobre él, se entienden sin necesidad de palabras.....y cómo no?!- indicó con cierta diversión- si han compartido hasta la.....- sin embargo, Lia se interrumpió en el último segundo, mordiéndose el labio y desviando la mirada con nerviosismo, pues se había dado cuenta de que estaba a punto de compartir más que un chisme. - Qué?- preguntó Esma con suspicacia y con esos ojos que brillaban de curiosidad, ante lo que Lia sonrió nerviosa y agitó la mano con rapidez, restándole importancia. - Nada, nada, solo fantasias que suelen tener algunas lobas..... les encanta hablar de más. Pero Hazel la observó con mayor atención, notando el ligero tinte rosado en sus mejillas y la forma en que evitaba su mirada mientras se mordía el labio con insistencia, y fue entonces que un repentino pensamiento cruzó su mente con demasiada claridad, acaso estaba insinuando que Dastan y Raisa habían compartido la cama? Desgraciadamente no pudo cuestionarla al respecto, gracias a un fuerte y agudo sonido que retumbó en el aire, alertando a todos los presentes, el ulular de las alarmas cortó toda conversación de golpe mientras el sonido resonaba en el recinto, no hubo gritos ni caos inmediato, pero la tensión en el ambiente cambió en un instante. - Nos están atacando!- exclamó un guardia que entró abruptamente por la puerta trasera acrecentando la incertidumbre. De pronto los sonidos de pasos apresurados y órdenes gritadas empezaron a llenar el ambiente, aparentemente la celebración había terminado y no de la mejor manera, Dastan no perdió ni un segundo, rápidamente se giró sobre sus talones y salió corriendo del salón con una velocidad implacable, Kael y Dante reaccionaron de inmediato, siguiéndolo sin cuestionamientos. Detrás de ellos, Vanko cruzó la mirada con Esma por un instante antes de apresurar el paso y desaparecer por la puerta, luego fue Raisa quien, con un gesto casi despreocupado, se quitó los zapatos y salió tras el grupo, levantando su vestido con toda la intención de desprenderse de él, y finalmente, un escuadrón de guardias se movilizó tras ellos con movimientos disciplinados y calculados. El salón quedó en un inquietante silencio, solo interrumpido por el murmullo nervioso de los presentes, todos se miraban con preocupación y miedo, esperando alguna explicación u orden. - Cierren las puertas!- exigió Desmond con voz firme, y de inmediato, los guardias que se quedaron dentro aseguraron las entradas. Hazel sintió su pulso acelerarse mientras el eco de la alarma seguía resonando en sus oídos, algo dentro de ella le decía que esto no era un ataque cualquiera pues era demasiada coincidencia que ocurriera el mismo día del nombramiento de Dastan y cuando toda la manada estaba reunida en un solo lugar. - Por qué Raisa también fue?....no es una sanadora?- preguntó Hazel en voz alta, incapaz de evitarlo, mirando a Zenda y a los otros sanadores que ni se movieron. Lia, aún tensa, la miró con cierta sorpresa, no parecía la pregunta más prudente en este momento pero le debía respeto y su obligación era responder. - Porque no solo es una sanadora.....es una gran guerrera y muy habilidosa...y por supuesto que lo es, si es nieta de Rasmus- Hazel y Esma fruncieron el ceño, habían escuchado muchas leyendas del gran guerrero blanco que ayudó al padre de Desmond a conquistar territorios completos, derrocando incluso a grandes gobernantes. - Ese Rasmus?!!- Esma prácticamente gritó su pregunta. - Sí- Lia asintió con gravedad- y además, su loba, Perséfone, es una bestia casi tan grande como Sarkan. Y sin importar su sorpresa, no necesitaron más explicación, ambas habían visto el tamaño de Sarkan y era prácticamente enorme, lo que significaba que Perséfone era igual de enorme, lo cual, no era muy común para las hembras. - Casi tanto como Sarkan?- indagó Hazel con una oculta desilusión. - Sí, y además- Lia bajó un poco la voz, como si estuviera revelando un oscuro secreto- es una sanguinaria la maldita- Esma y Hazel se miraron con asombro- una vez la vi arrancarle la garganta de un solo movimiento a un sin manada que cruzó la frontera e intentó robarse a los cachorros, no dudó ni un segundo y el pobre infeliz ni siquiera pudo defenderse..... cuando se lo propone, Perséfone no tiene piedad. Hazel tragó en seco, una parte de ella sabía que en tiempos de guerra se necesitaban lobos así, pero otra parte sentía cierta envidia hacia una mujer que no solo era bella sino que podía competir con los más grandes lobos de la manada sin problemas, cuando ella era solo una patética loba apenas más grande que un perro. Lia notó su expresión y absurdamente creyó que su preocupación se debía a Dastan y aunque no estaba del todo equivocada, Hazel no pensaba admitirlo, por lo que la hermana de Vanko colocó una mano en su brazo como un intento de calmarla. - No te preocupes Luna, Perséfone no permitirá que le hagan daño a Dastan- y las palabras pretendían ser tranquilizadoras, solo intensificaron la ansiedad de Hazel. "Dejanos ir, déjanos ir con él"- gritó Anka en la mente de su portadora intentando tomar el control pero su humana se lo impidió. - A qué?!....a hacer el ridículo o matarlos de risa?!- cuestionó cruzándose de brazos con frustración y molestia de la que solo su loba podía ser testigo- tú eres diminuta y no sabes pelear.....además parece que Perséfone y Sarkan pueden encargarse, no escuchaste lo que dijo Lia? Raisa es fuerte, y su loba es casi tan grande como el de Dastan.... ellos han estado entrenando juntos toda su vida.... podrán encargarse sin que tú tengas necesidad de estorbar. "Jajaja.....eso es lo que te molesta?!- repuso con burla y satisfacción como si hubiera descubierto un gran misterio- si que es interesante!!" - No sé qué te parece tan interesante, pero no estoy molesta.....estoy preocupada, eso es todo!!! "Molesta y preocupada por la cercanía de nuestro compañero con esa!!- y aparentemente Anka también estaba molesta- estás celosa de Perséfone.....yo también la odio, se atrevió a tocar a nuestro hombre....debiste ir y arrastrarla por todo el salón o si tenías miedo yo hubiera podido hacerlo"- Hazel rodó los ojos por semejante tontería, aparentemente la loba había olvidado su ridículo tamaño. - No digas tonterías.....te hubiera matado antes de siquiera tocarla, ella es una guerrera y seguramente no exageran su tamaño....es enorme y tú eres un perro- Anka gruñó con indignación- además no me preocupa lo que suceda con ellos- murmuró muy enfadada- estoy preocupada por Kael, es su primer enfrentamiento como Beta, y no sé si estará preparado…...- la loba solo dejó escapar una carcajada baja y burlona, como si supiera que su humana absurdamente estaba intentando negar lo evidente. "Mentirosa - gruñó Anka, con una furia latente- no te importa Kael, es Dastan quien no puedes sacar de tu mente..... estás preocupada al igual que yo.....si algo le pasa a nuestro compañero, lo vas a sentir aunque no hayas sellado el lazo y entonces quiero ver si sigues diciendo que no te preocupa". Hazel no podía discutir más, el acelerado latido de su corazón era prueba más que suficiente de su preocupación, aunque quisiera negarlo, si le preocupaba que lastimaran a Dastan o peor aún, que no regresara con vida.
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