Josefina. Gimiendo miro el techo buscando desesperadamente aire en mis pulmones, este loco que parece que me quería traspasar con el pene, pero aaajjj, como me gusta, todas las formas me gustan, cuando es bruto y cuando es tierno, sus dos versiones me encantan. Fuimos a cenar a un lugar hermoso y super tranquilo, volvimos desesperados y desde el camino veníamos provocándonos. —Voy por agua amor. —Si por fa, me dio tremenda sed. —me levanto a poner el aire mas fuerte porque siento que me prendo fuego del calor. —Venia pensando que lo iba a encender, toma amor. —Gracias. —se tira en la cama boca arriba y yo me tiro boca abajo gimiendo de gusto cuando el aire me golpea, lo puse lo mas bajo para que enfríe rápido—. Mmmmjjjj, que rica que esta. —Menos mal que enfría enseguida eso. —lo mir

