Mateo. Meses después. —Buenas... —le doy la mano a los albañiles que están haciendo la vereda porque fue lo que decidí hacer aun con las quejas de Jose, ella quería que agrandemos antes de hacer esto—. Va quedando re bueno. —Bastante grande es, aca quería preguntar... —señala el frente ya que comenzaron con el costado—. ¿Aca dejamos como un cántaro igual que al costado?. —Espere que llamo a mi mujer asi le dice, yo ni idea. —Típico, se hace lo que dicen. —Si, me las mando y me echa de la casa, vieron que son jodidas. —entro riendo a la casa, no sale para nada cuando vienen a trabajar, hicieron los paredones primero dejando la entrada del garaje al costado que le puse un alambrado para que no entren los perros de la calle o vecinos, y ya mandé a hacer el portón, pusieron las rejas del

