Nowe Conocí a Lía una tarde de abril a las tres de la tarde en un pequeño bar al este de Marcas. Había ido con unos amigos a ver el partido que calificaría al equipo Inter de Milán en la semifinal; sin embargo, cual fue mi sorpresa al verla sentada junto a mí. No fue difícil enamorarme de ella, ya que en Lía pude encontrar lo que buscaba en una mujer, ella era divertida, amorosa e inteligente, podía mirarla horas y horas y jamás me cansaría de mirarla, porque tan solo bastó una mirada para saber que ella sería la mujer con la que deseaba pasar el resto de mi vida. Me aferré a la idea de una vida juntos como si mi vida dependiera de ello y ahora, me era imposible salir de este amargo dolor que me consumía el corazón. Hoy me encuentro precisamente en un bar en el centro de Chicago, dejándo

