Las palabras de Marcia tomaron a Rubí un poco desprevenida. Después de un momento de silencio, miró a Marcia y dijo: —¿Cómo entraste? No creía en lo que había dicho Marcia. ¿Cómo podría haber venido hasta aquí si no estaba tratando de causar problemas? Ella debía tener algo planeado. —Solo sabía que aquí estaba la casa solariega de la familia Santoro, pero no pude entrar al pie de la montaña. Sin embargo, tuve suerte. Cuando estaba allá fuera, me encontré con un m*****o de la Familia Santoro. Vio que el guardia de seguridad me detenía, así que me ayudó. Marcia se detuvo un momento. Como si pensara en algo, dijo: —Dijo que .. era primo del Marcus. Mirando a Marcia con una mueca de desprecio en su rostro, Rubí dijo en tono burlón: —No te he visto por un tiempo, pero ya has conocido gente

