—Podrías haberme preparado para esto. — ¿Muy brusco para Beatriz? No creo que sea para nada una chica que ahora es una experta en juegos de azar. —Se comprobara hoy en la noche –Salvador se da la vuelta metiéndose en el jacuzzi, sus nalgas relucen redondas al darse la vuelta, este hombre quiere matarme. Me trago el último pedazo de quesadilla y procedo a hacer lo mismo que hizo Salvador, desvestirme sin importarme nada. No sé porque a veces aun siento pena por estas cosas a pesar de lo mucho que ya he visto desnudo y me ha visto a mí, dejo la ropa tirada a un lado y camino hacia el jacuzzi que burbujea por lo caliente que esta, probablemente nos cocinaremos allí pero a Salvador no parece molestarse, me quito los zapatos y luego camino hasta el jacuzzi donde Salvador me ayuda a bajar, sen

