Nos quedamos quietos mientras las linternas desaparecen. —Creo que ya podemos cerrar, esas eran las últimas personas –Miro a Salvador con cara de infarto que me indica que no haga sonidos, al irse aquellas personas me coloco rápidamente la ropa para ir tras la salida. —Tranquila, si sales así como vas, sospecharan. —Nos quedaremos encerrados aquí toda la noche –Tomo la mano de Salvador en el momento que apagan todas las luces del recinto, Salvador parece tomárselo mas enserio ya que camina con paso apresurado, cuando llegamos a la salida están cerrado con llave la ultima puerta, toco con brusquedad haciendo que unas voces suenen al otro lado y abran por suerte, una chica con pelo amarrado y un disfraz de monja con un maquillaje ensangrentado nos mira extraña. —No revisaron bien por lo

