Despierto en mi cuarto de la mansión con un pañito frio en la cara, tengo un dolor de cabeza fuerte. —Ya despertó –La voz de Silvana resuena en mi cabeza y oigo los tacones de la señora Lucia llegar a la habitación, la luz del sol invade mi ojos al igual que el calor de la mañana, ¿Cuántas horas han pasado? Parece que algunas más de lo que esperaba, toco mi bolsillo sintiendo las llaves y mi pendrive, estoy salvada al menos por esa parte nadie debería saber que alguien entro a la oficina del señor Ramiro, me pareció haberla cerrado… O no espera ¿En verdad lo hice? O ¿Simplemente me abalance sobre Claudia por mi desesperado intento de que borrara el video? — ¿Estás bien? –Laura se acerca de forma maternal cosa que me hace sentir incomoda — ¿Qué paso? Silvana y Agatha te encontraron en el

