Jimena estaba tan desesperada que, al ver la negativa de su padre adoptivo, decidió ella misma ir a investigar por la salud de Marcos. A escondidas, salió de la casa y fue hasta donde Marcos estaba. Al llegar, los hombres que estaban custodiando la entrada no la dejaban pasar, así que ella, muy enojada, les exigió el paso. Marcos, al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, ordenó que la dejaran entrar desde la habitación donde se encontraba recuperándose de las heridas. Afortunadamente, no fue tan grave como parecía. Al entrar Jimena a la habitación, sintió un gran alivio al verlo vivo. Sintió una emoción que no podía controlar y, sin ni siquiera pensarlo, se dirigió donde él estaba y le dio un abrazo mientras su corazón latía muy fuerte. Marcos se sorprendió. Esperaba que Jimena fuera

