Jimena estaba decidida a vengarse de Marcos, y sabía exactamente dónde pegarle más fuerte, así que le pidió a su padre una aparente tregua, para que Marcos se confiara. Rodrigo estaba complacido por el cambio que había tenido Jimena y también por ver que era una mujer muy inteligente, igual que su madre, así que decidió apoyarla en todo. Mientras Marcos se recuperaba, recibió la visita de uno de sus amigos y socios, que había llegado al país para cerrar un negocio muy importante con el cartel del Norte, es decir, con Rodrigo Vázquez. - Marcos, gusto de verte - le dice Fabricio Lino, un mafioso disfrazado de empresario importante. - Estoy bien, pero por poco Vázquez acaba conmigo, aunque me dio un golpe muy fuerte, asesinó a Franco. - Sí, lo supe. ¿Marcos, qué haces aquí? Estás en la b

