Escondido dentro de su camioneta, estacionada al otro lado de la entrada del edificio, desde donde vio que iban saliendo Aleskey, Lorena, Marcus y otro grupo de hombres y adicional una mujer que supuso era quien Lorena interrogó antes de abandonar el apartamento, permanecía Eiron, frustrado y extremadamente enojado consigo mismo y con Mac. Se sintió tentado a salir y enfrentar a Aleskey al escuchar todas las idioteces que dijo de él arriba, estaba que nada lo calmaba, entre la angustia por no saber si Altair pudiera estar bien o no y la cólera de que lo relacionen con ese sujeto de manera distinta a la relación padre-hijo que lamentablemente para Eiron tienen, lo hacen sentir casi a explotar. Pensando en la suerte de Lorena y Marcus, fue la razón que lo frenó, agarraba el volante con una

