—Hola, mi amor —saludó Iliang ingresando a su habitación. —Hola mami —le contestó Altair. Después del incidente decidió encerrarse en su antigua habitación. Lleva horas jugando con el control, ni sueño tiene, y lo peor es que debería estar descansando porque en la mañana debe estar en la locación para continuar grabando. —Tu papá está más tranquilo —le dijo Iliang. Altair no le dio importancia, lo que menos le estaba importando en ese momento era como se estaba sintiendo su padre, a su modo de ver la situación él era el menos afectado con lo sucedido. —Deberías descansar, ya mañana es otro día, tendrás tiempo para hablar con él de lo sucedido, ese hombre es el único culpable de toda esta situación —le dijo Iliang. Altair al escucharla giró el rostro. No podía comprender lo fácil que

