Después de que ella entra de nuevo, ninguno de los dos habla, la tensión en la habitación se vuelve cada vez más evidente y creo que todos estamos pensando cosas diferentes respecto a Sky. Yo me siento en el sofá cómodamente a esperar lo que sigue, aunque no puedo quitarme de la mente que en cualquier momento ella va a contraatacar y no será nada lindo para mí. Ella sale del probador de nuevo, y al verla inmediatamente cruzo una de mis piernas porque lo que veo me hace muy feliz. ―Este como que me gusta.― Dice mirándose al espejo y apreciando el increíble escote que tiene en la espalda el vestido blanco de corte en tubo que lleva puesto. ―Ese se te ve maravilloso Sky. ― Comenta Marcos. ― La verdad que si, pero no estoy muy seguro que el color blanco te beneficie con esos ojazos

