(Más tarde ese día) Una vez más en la boutique exclusiva donde llevan a cabo toda esa creatividad en el arte de la moda, pero esta vez es diferente, una mujer guapísima y rebelde como jamás había conocido me acompaña y tengo por seguro que esto será divertido. ―¿De verdad tengo que entrar aquí contigo?― Me pregunta con frustración mientras abro la puerta para que ella pase. ― Sí, ya te lo he dicho, si iras conmigo a un evento, tienes que ir bien vestida, no sé si sepas pero los eventos a los que voy son de mucha clase.― Explico aunque sé que se puede enfadar y eso me gusta. ― ¿Pero tú quién crees que eres? ¿El príncipe William?― Me pregunta de esa manera tan sexy que tiene de hablar cuando se enfada y que me hace sonreír por dentro. ―No, pero si un empresario bastante importante y d

