El hospital estaba un tanto vacío, tan solo habían pocas enfermeras por allí caminando de un lado a otro con unos cuantos pacientes; o una que otra persona preguntando algo o entrando a ciertos lugares; , pero como lo había dicho antes, había muy poca gente. ¿Y es que quien querría estar en año nuevo encerrado en un vacío y sombrío hospital? Suspiró cansado. Oprimiendo sus manos con claro nerviosismo las distintas hojas que tenía entre ellas. Tan solo había una vieja señora frente a él así que no debería demorar tanto en aquella cola. Quería que todo ocurriera rápido. Al final si había seguido el consejo de su padre quien lo diría. Soltó una risa seca para nada llena de vida, solo necesitaba entregar los papeles y esperar para que todo acabara de una vez. Era la mejor solución, era me

