POV Camilo Sentado en la sala de espera del hospital, mi mente no podía apartarse del remordimiento que me consumía. No había creído a Bibiana cuando me dijo que sentía dolor; mi ira y desconfianza me cegaron. Ahora, ella estaba en una sala de emergencias, y nuestro hijo, en riesgo. Mientras intentaba procesar todo, vi unos tacones detenerse frente a mí. Al levantar la mirada, me encontré con… Mi madre, su expresión reflejaba enojo. —Lo único que me faltaba, madre. En estos momentos no estoy en condiciones para hablar con alguien. Con una actitud soberbia, ella respondió: —Yo sabía que esa mujer te traería problemas, pero siempre tienes que hacer las cosas a tu modo. Ahí tienes las consecuencias. —Madre, ahora no, por favor. Además, ¿cómo es que me encontraste? —Llamé a tu casa des

