POV Luciana Cuando abrí los ojos, me costó un poco entender dónde estaba. Todo era blanco y olía a desinfectante. Me sentía mareada y la cabeza me latía con fuerza. Intenté moverme, pero un vértigo repentino me obligó a quedarme quieta. —Tranquila, es normal sentirse así —dijo una voz a mi lado. Giré la cabeza y vi a una enfermera sonriéndome con amabilidad. Me ayudó a incorporarme con cuidado hasta que logré sentarme en la cama. Miré alrededor, confundida. Estaba en un hospital. Me llevé una mano a la cabeza y, poco a poco, los recuerdos comenzaron a llegar. Camilo. Su rostro alterado. Sus palabras llenas de rabia. La manera en que me jaló del brazo. El golpe. —¿Cómo llegué aquí? —pregunté, aunque mi voz sonó apenas un susurro. —No se preocupe, su esposo la trajo —respondió una v

