POV Luciana ¿Huir? ¿Cómo se atrevía? ¿Con qué cara? ¡Camilo era un ser repugnante! Alguien que me engañó y ahora salía con la estúpida idea de que olvidara todo y me escapara con él. Inspiré profundamente, debía hallar calma antes de salir, hasta que oí la voz preocupada de mi hermano del otro lado de la puerta. —¿Todo bien, Luciana? —lo escucho preguntar—. ¿Quieres que entre hermana? —E…estoy bien —suspiré, apretando los puños, decidiendo al fin abrir la puerta. El brazo firme de Heracles me recibió. —Estoy lista para esta boda —declaré con seguridad. Avanzamos juntos, las campanas comenzaron a sonar, mi vestido rozaba el suelo, arrastrando el murmullo de las telas y mis propios pensamientos. El pasillo parecía más largo de lo que recordaba, decorado con flores blancas y vela

