POV Bibiana El espejo reflejaba mi imagen con crudeza. Mi cabello oscuro caía sobre mis hombros mientras pasaba el cepillo lentamente, intentando calmarme después de un día agotador. Pero no podía ignorar la sensación de rabia que hervía en mi interior. Mi cuerpo dolía, mi paciencia estaba al límite y mi dignidad… bueno, esa parecía haber desaparecido. Dejé el cepillo con un golpe seco sobre el tocador y apreté los labios con fuerza. Odiaba estar en esta situación. Odiaba sentirme como una sirvienta en mi propia casa. El sonido de la puerta abriéndose me hizo tensarme. Camilo entró sin siquiera tocar, como si su sola presencia fuera suficiente para reclamar el espacio. Lo vi por el espejo, notando cómo sus ojos recorrieron mi figura con esa expresión indescifrable que ahora usaba conmig

