Afuera, la lluvia no mermaba, se incrementaba con el pasar de los minutos. Pero eso no impedía que la gente venida de todas las ciudades se concentrara en el centro de Aljanna Ra, era vísperas del fin de Milenio. Heller Roth se movía con sigilo, evitaba ser visto por la policía, pero en cambio, delante de fadeís que se aglomeraban en los alrededores, se movía con libertad, entre ellos había llegado a escuchar algunos rumores sobre lo que había pasado en la torre de Olaya. Le sorprendía la velocidad con que las personas inventaban historias. Una mucho más sangrienta que la anterior. Pero tenía que ocultar su identidad, se aproximó a unos muchachos fadeís que jugaban a la pelota. Uno de ellos llevaba una chaqueta demasiado holgada que a él le venía bien. —¿Cuánto por la chaqueta? —le preg

