CAPÍTULO 23

1695 Words

El amanecer agarró a Tracy en silencio, con la chaqueta aún puesta y el pelo recogido de cualquier manera. El documento robado dormía en una carpeta gris sobre la mesa del taller como una bestia esperando ser nombrada. Héctor la había dejado allí, junto a una memoria encriptada y una nota breve: “No lo abras conectada a tu red. Ven a mi despacho. Trae a Julia.” A las nueve en punto, Tracy y Julia cruzaron el umbral del estudio jurídico de Héctor. No era la típica oficina de abogados: un loft austero, alfombra de sisal, estanterías de madera con archivadores rotulados a mano, una cafetera que parecía haber sobrevivido a tres crisis económicas. Héctor ya estaba frente a un monitor sin internet, con un portátil “limpio” y un pequeño equipo de forense digital que había presentado como “Germán

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD