Las reglas

1219 Words
Lenora escuchó los primeros gritos y de inmediato pensó que se había desatado el caos y estaba totalmente en lo cierto pues como si se tratara de una avalancha el grupo de mujeres llegó al piso de abajo llenas de un gran escándalo, era lógico y comprensible pero debía controlar la situación, algunas la veían con miedo otras ni repararon en ella, de las trece habían despertado diez, —Dejennos salir, quiero volver a mi casa, no nos maten por favor, si lo que quieren es dinero mi familia puede pagar el rescate—, eran alguna de las cosas que gritaban por las ventanas, hasta que Lenora usó su poder y todo quedó en silencio, su don era generar paz y podía controlar el sonido así que se encontraron moviendo los labios pero sin lograr emitir sonido. —Por favor les pido que mantengan la calma, entiendo que todo es traumático y confuso para ustedes pero es necesario que mantengan la calma, la primera regla en nuestro pueblo es no gritar y será algo que respetaremos dentro de esta casa, en la medida que mantengan la calma les devolveré el habla, no quiero hacerles daño, pero si todos gritamos no nos entenderemos, por favor pasemos a la sala de reuniones para estar más cómodas debo ir por las tres que faltan para que no se pierdan la inducción. Lenora subió las escaleras y encontró a las tres jóvenes, unas eran hermanas gemelas y la otra pelirroja y vestía una bata así que debía ser la doctora que su hermano le había comentado que generó la persecución, todas reaccionaron igual que las anteriores alteradas y asustadas así que al final también les pidió que la siguieran y no tuvieron otro remedio que hacerlo, todas se sentaron pero sentían como si había una energía que les obligaba. —Bien, antes que nada mi nombre es Lenora y comenzaré por decir que a pesar de que lamento las circunstancias en que fueron traídas aquí, su situación es irreversible y pueden encontrar la felicidad y paz con el tiempo cuando puedan valorar la vida aquí. Todas movían la boca sin emitir palabra, a lo que ella les indicó con una señal que levantaran la mano, después de unos minutos alteradas finalmente tomaron asiento y levantaron la mano de manera organizada, —Bien ahora les responderé a cada una. Una a una les fue dando la palabra, —Primero que todo, ¿qué son ustedes extraterrestres? —No, somos una sociedad milenaria, oculta por generaciones, que siempre hemos coexistido en la tierra junto a los humanos, se diría que somos una mezcla de elfos y celtas. —¿Por qué nos secuestraron? —Problemas de supervivencia de la especie. —¿Y que culpa tenemos de eso?, ¿Nos van a retener hasta cuando? —No tienen la culpa ustedes de manera personal es cierto, sin embargo, por culpa de unos humanos que irrumpieron aquí perdimos muchas de mi especie y el plan es que se queden por el resto de sus vidas. —¿Qué es lo que quieren de nosotras? —Hijos. —Pero acaso seremos nosotros como los animales, que nos van a usar para mantenernos sacándonos crías, ¿Y si yo no accedo? —No sucederá nada, aunque eso no quiere decir que igual no intenten seducirte hay una población de 80 masculinos a complacer, creemos en la pluralidad s****l, una hembra puede seleccionar uno o varios compañeros sexuales estar de manera individual o grupal, es su decisión pero ellos harán todo lo posible para seducirlas y complacerlas, no las obligaran las hembras son las que tienen el poder, la ultima palabra, son respetadas y veneradas como unas diosas. —¿Pero cómo dices eso?, si al parecer el único objetivo es procrear, ¿es lo qué hacen todo el día? —Pues si desean participar en cualquier actividad son aceptadas, de hecho hay Nothers que es el nombre con el cual nos denominamos, guerreras, chef, enfermeras, recolectoras otras solo permanecen en casa y realizan sus encuentros con los escogidos, cada uno escoge su destino, pero si la presión que sea para sobrevivir, es más como un hobbie. Anne escuchaba atentamente toda la explicación, así que aquel hombre que la abordó de hecho era uno de ellos, así que cuando llegó su turno de hablar, expresó su preocupación, —Disculpa pero necesito regresar mi trabajo es primordial para la vida de los pequeños que se encuentran bajo mi responsabilidad en el hospital. —Lo lamento, no irás a ninguna parte, entiendo tu preocupación pero es imposible—, y ella mucho menos pensó Lenora que era la escogida de su hermano y la próxima Reina de aquel mundo, ya su hermano se la había descrito luego de su primer sueño revelador así que de hecho ella era quien tenía el destino más complicado por las responsabilidades que debía asumir. —No podemos quedarnos con los brazos cruzados, es nuestra vida no pueden hacer esto con nosotros. —En ese tema en particular luego vendrá el Rey para entrevistarlas, mientras tanto establecermos unas reglas yo conviviré con ustedes asi que cualquier duda, problema o situación deben comentarmela a mi y yo la canalizare. —¿Debemos usar esa ropas sexistas? —Si, es obligatorio pues la vestimenta tiene varias razones, además de hacernos sentir femeninas, mostrar nuestro cuerpo sin pudor para provocar, también es para facilitar el contacto físico en caso de querer intimidad. —¿Y no se sienten usadas? —No, el placer espiritual y físico que experimentamos crea lazos reales con quienes compartes el lecho, además aquí nosotros entendemos que si queremos permanecer en el tiempo tenemos que hacer nuestra cuota para crear generaciones futuras sino nos extinguiremos, por cierto todas aquellas peticiones de cosas que deseen para sentirse cómodas las pueden canalizar a través de mi. —Yo lo que quiero es que me dejen irmne—, dijo otra. —Creo que por ahora daré la reunión por terminada, estaré en mi habitación o en la oficina dispuesta a escucharles y atenderles, como esto no fue planificado con mucho tiempo de anticipación no tenemos muchos objetos de esparcimiento ni gran variedad de comida, pero estamos trabajando en ello, por ahora no pueden salir de la propiedad, tienen un jardín interno donde pueden recrearse un poco. Muchas salieron de la reunión pensando cómo resolver su situación, como podía planear un escape en aquel lugar si ni siquiera sabían exactamente dónde estaban, —debemos ganarnos su confianza para poder explorar, dijo una, —estoy de acuerdo, —¿y si nos piden acostarse con nosotras?, ¿y si tu vida dependiera de eso dirias que no?, —tenemos que actuar con inteligencia nos tienes en sus manos, —en eso tienes razón. En ese momento entró Briccio con su tamaño y porte imponente de masculinidad y realeza, llego intentado ver de manera disimulada a su elegida mientras esta no lo podía creer era aquel hombre que la había descolocado pero mucho más sensual, llevaba una túnica que realzaba sus músculos y dejaba claro la definición de su cuerpo, cuando sus ojos entraron en contacto sintió como si su cuerpo entrara en combustión interna, ella seria la última en ser entrevistada pues con ella iba a jugárselo todo.
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