Ya se encontraban las trece mujeres seleccionadas en la cabaña, todavía estaban bajo el efecto de los distintos somníferos administrados así que disponen de un corto tiempo para cumplir por completo de la misión, los veintiséis sujetos se prepararon para el trayecto que realizaría y emprendieron camino poco tiempo después, tenían que sortear ciertos obstáculos y entre ellas el clima pues en aquel lugar solía llover con frecuencia.
Afortunadamente los elementos parecieron estar a su favor pues el cielo se encontraba despejado lo que permitía que la luz de la luna les iluminará de manera eficiente, cuando llegaron al portal el alivio era notorio entre los presentes pues después de que pasaran la barrera podrían centrarse en el cuidado de las humanas, así como su inserción en su sociedad.
Cuando entraron en la gruta las luz los cubrió y pronto se vieron rodeados por todos los pobladores que emocionados intentaban dar la bienvenida a las mujeres que formarían parte de la familia, se dirigieron al que sería su hogar provisional, una propiedad similar a una villa lujosa con quince habitaciones, donde compartía el jardín con la casa que les correspondía a las Nothers, la ubicación fue seleccionada a propósito para que pudieran compartir experiencias y adaptarse con más facilidad.
Mientras tanto Thomas no paraba de ver a su alrededor buscando el objeto de sus sueños, cuando lo habían nombrado guardián realizó una ceremonia donde podía tener ciertos privilegios pues para ellos era el puente entre los humanos y los thers por ello su presencia no sólo era aceptada sino que no les causaba perjuicios a los pobladores, entre el grupo que les daba la bienvenida al fin la localizó y sus ojos se encontraron, su piel se erizo y ella pareció reaccionar también, al parecer compartían el mismo anhelo, pero lo que no noto es que Briccio le había observado y ahora debía analizar cómo manejar la situación.
—Bien coloquenlas en las habitaciones y seleccionemos un grupo de Nothers para que les apoyen cuando despierten como también contenerlas, pues no tendrán el mejor despertar, a partir de este momento los aquí presentes estarán encargados de protegerlas, sin embargo será Lenora quien le asigne la tarea de actuar como su representante, es justa, honesta, amable y con carácter como para dirigirles.
En ese momento Briccio llamó a la aludida y cuál sería la sorpresa de Thomas que se trataba precisamente de que se trataba del objeto de su interés, ahora observándola desde más cerca su reacción fue mucho más evidente, solamente con observar su cuerpo torneado entre aquellas telas que no dejaban nada a la imaginación tuvo una erección y comenzó a sudar, pero cuando escucho su melodiosa voz luego de saludar con una reverencia a Briccio se sintió perdido, —Su magestad, ¿dígame en qué puedo servirle?
—Te he llamado porque es mi deseo delegarte la responsabilidad que dirijas la casa de las mujeres y las orientes en la transición que realizaran, de hecho es mi deseo que te mudes con ellas, para que puedas escuchar y canalizar sus demandas, los primeros días permanecerán encerradas hasta que acepten su nueva situación, también quiero que manejes junto a Thomas una visita semanal destinada a traer lo necesario para que las humanas tengan todo lo que necesitan que no se encuentre aquí, te asignare un fondo de oro y piedras preciosas para realizar el interecambio.
Thomas miró sorprendido a Briccio ante su asignación y este le guiño un ojo, había creado una apertura para que se conocieran y explorarán sus sentimientos, Lenora era su hermana tenía algunos años en que ya se consideraba fértil, pero ella no había escogido parejas sexuales y de hecho no sentía deseo por ninguno de los de su r**a, así que cuando le vio interesada en un humano entendió la base del problema.
—Agradezco su confianza y haré todo lo que sea necesario para cumplir con la tarea asignada.
—Se que asi será, te agradezco tu apoyo en el dia de hoy, mañana te espero al amanecer para que nos reunamos y finiquitemos la organización a partir de ahora.
Thomas hizo una reverencia y luego se despidió, —Ha sido un honor ayudarles, hasta mañana—, y antes de retirase sus ojos volvieron a buscarla, es que hasta su nombre podía saborearlo en la punta de su lengua, definitivamente seria todo un reto trabajar con ella.
Lenora no sabía lo que le ocurría, nunca alguien la había alterado tanto, debia calmarse, era alguien prohibido para ella un humano y de paso el guardián, no podía traicionar a su hermano aún más con la tarea que le había confiado, así que luego de hacer una reverencia fue de inmediato a su habitación a recoger sus cosas para mudarlas a la que sería su nueva residencia, cuando entró en la casa todo se encontraba en silencio, solo se encontraban las humanas que aún dormían, así que pudo acomodarse a su gusto.
Al terminar la tarea camino por el lugar para adaptarse al ambiente, las puertas estaban vigiladas por guardias para no permitir la salida de las mujeres, pero ademas de eso toda la decoración era hermosa, de blancos, rosas y dorados que generaban paz, esperaba que aquellas nuevas miembros de la comunidad pudieran encontrar la felicidad junto a ellos, eran una sociedad donde todos se apoyaban y se manejaban como una sola familia, sin juzgarse, sin mentiras.
Mientras tanto en una de las habitaciones, comenzaba a despertarse Hela una joven de 20 años que había sido abordada a la salida de un bar, los Lothers que la habían seleccionado no estuvieron de acuerdo en un principio pues al realizar el escaneo se registró a nivel celular el consumo de sustancia hace un tiempo atrás, ya lo había dejado pero ellos buscaban aquellas que estuvieran 100% sanas, sin embargo, el otro argumento la capacidad de la hembra de producir embarazos múltiples lo cual les proporcionaría muchos hijos en menos tiempo.
Mientras sus ojos se adaptaban a la luz que entraba del exterior, se encontró perdida, aquel lugar era totalemnte desconocido para ella, era un cuarto hermoso pero no era el suyo, por su mente pasaron millones de cosas, seguramente la habían drogado al salir del bar, tal vez era una red de prostitución, se levanto aun sin mucho equilibrio y se dirigió hacia la puerta todo el lugar estaba en silencio, abrió la puerta que le seguía y vio una chica dormida y luego otra, de pronto se desespero al ver aquel lugar y el personaje de cabello largo semidesnudo que caminaba por el salón que se encontraba debajo de ella comenzó a gritar pidioendo ayuda, —Auxilio, hemos sido secuestradas, somos prisioneras de los extraterrestres hemos sido abducidas.