Enfurecido, el sujeto corretea a Steven por la zona de las bebidas. Y le dispara en varias oportunidades. Dando los tres impactos en botellas de vinos. Steven cae al suelo. Cuando dos vigilantes salen por la espalda del sujeto y con sus armas de fuego le dicen: — ¡Baje el arma! De inmediato, el sujeto se da vuelta rápidamente y les dispara a los vigilantes. Dejándolos muy mal heridos en el suelo. Con una bala en su recamara, el sujeto se dispone a matar a Steven, el cual se encuentra inconsciente por la caída, pero de una manera u otra, su arma no vuelve a disparar. En ese instante, la policía entra al centro comercial y lo capturan sin que muestre ninguna resistencia. Desconcertado, el sujeto le dice a la policía: — ¿Qué ha pasado?... La policía lo sujeta fuertemente, y le dicen:

