Miró a su alrededor, no muy segura de que hubiese sido una buena idea ir allí sola. Era un evento exclusivo al que se ingresaba solo con invitación y no conocía a nadie. Justamente por eso, nadie le prestaría atención, pensó y decidió mezclarse entre la gente. Dudó un momento, pero finalmente decidió tomar una copa y la bebió lentamente. Aunque no quisiera admitirlo, en el fondo deseaba que Salvador apareciera de un momento a otro. Identificó a los artistas invitados y discretamente se acercó al grupo que los rodeaba, escuchando la conversación. Luego de un rato, decidió apartarse y dar una mirada a las obras. Observaba con detenimiento una pintura de gran tamaño, cuando alguien se detuvo a su lado. Lo primero que percibió fue un aroma muy fuerte y dulce. - Nunca logro entender d

