Lo primero que pensé fue: ¿Con qué cara me pide explicaciones si ella vino a hacer lo mismo, en el mismo lugar? Segundo: Matías se separó lo suficiente como para dejarme ver su sonrisa y besar mi frente. No soltó su agarre de mi cintura; No le sorprendió que nos hubiesen descubierto. Y tercero: ¡¿Qué hacía Carol, mi mejor amiga, con su tutor?! -¿Tú qué haces aquí?- Pregunté a la vez que me bajaba de la mesa y Matías se volteaba a enfrentar a mi amiga. -Yo pregunté primero. -Antonio, viejo, ¿Cómo estás?- Matías y Antonio se acercaron y se dieron palmaditas en la espalda.- Preséntame a tu amiga. -Oh, bueno, ella es Carol, la mejor amiga de tu amiga.- El jueguito de palabras me confundió. Pasé por alto que me definió como su amiga, y la descepción que eso significa.- Tu turno. -Ella e

