La colocó en la cama con cuidado, su cabello lo fascinaba, era un pecado pasarle tijeras. —Estoy fascinado por tu cabello, cariño. —Creo que no podré cortarlo. —Ni pensarlo. Adoro cada parte de ti, me encanta cuando estoy contigo. Nunca pensé que el placer pudiera ser tan intenso. —Ya experimentaste el placer antes. —Sí, pero no contigo, no tan intenso, y sobre todo no había amor, te amo. —Yo te amo. Él estaba sentado a su lado cuando Nina también se sentó y lo besó. Era un beso de amor, pero también de confianza y entrega. Henrique la abrazó, adoraba sentir su cuerpo junto al suyo. —No uses el amor que tengo contra mí. —¿Por qué dices eso? —En mi mundo el amor suele destruirnos, tienes información que me destruiría si quisieras. Me rompería si me dejaras. ¿Sabes lo que eso sign

