Después de la película fueron a la cama, Helena sentía que el leve cólico aumentaba. Desde que estaba con Estefano no tomaba medicamento para eso, los cólicos habían desaparecido, dedujo que eran causados sobre todo por el estrés y las agresiones que sufría anteriormente. Ya acostados, ella gimió, y Estefano percibió el gesto de dolor. —Pequeña, ¿estás con dolor? —Poco, pero pronto pasará. —¿Es por la menstruación? —Sí. Helena respondió y cerró los ojos. Pronto sintió el calor del cuerpo grande y varonil que alivió su dolor, logrando así dormir. Durante la madrugada, sus gemidos despertaron a ambos. —Helena, ¿estás bien? Estás sudando y temblando. ¿Pesadilla? —Estoy con dolor. Ella sollozó. —¿Qué hago? —Necesito algo para el dolor. Estefano fue al baño y volvió con un medicam

