Después del beso que intercambiaron, Estefano siempre encontraba una manera de acercarse a ella, cuando salía o llegaba de la calle siempre la besaba. Algunas veces ella incluso pensaba en esquivarlo o repelerlo, pero recordaba el acuerdo que hicieron, el miedo irracional que sentía había disminuido, pero cuando recordaba lo que vivía con el difunto marido, un escalofrío la recorría, no dejaba de comparar el tamaño de Otávio y Estefano. El primero era bajo, no era un hombre que la gente temiera solo de mirar, pero Estefano era extremadamente alto, varonil e inspiraba miedo, cada vez que era forzada por Otávio sentía dolor durante días, algunas veces incluso sangraba. No dejaba de pensar que moriría de dolor el día que Estefano decidiera finalmente consumar el matrimonio. Helena estaba org

