Él no había preguntado en ningún momento si ella estaba segura de que quería entregarse a él completamente. El primer motivo era el hecho de que la joven era su mujer. Pero sobre todo era que ella era suya, no por un pedazo de papel, sino porque lo tenía completamente bajo su control. Sería capaz de cualquier cosa por ella. Mataría a cualquier imbécil que se acercara demasiado. Pero ahora él necesitaba preguntar si ella estaba segura, porque después de estar dentro de ella no podría parar, lo sospechaba desde hacía un tiempo, pero lo confirmó en el momento en que la miró parada en la cocina con aquellos grandes ojos verdes. Podía visualizar su miedo, pero había algo más, sospechaba que era deseo contenido durante todo ese tiempo. Sin embargo, necesitaba estar seguro, pues tenía miedo de q

