—Buenos días —les dijo con una sonrisa de circunstancia. —¿Qué rayos está sucediendo ? Cuando recibí tu mensaje de que estabas aquí, no lo pude creer ¿Qué te hizo ese...hombre? —cuestionó Rubí con gesto serio. —No es que no nos alegre verte, claro que no, te extrañamos mucho esta semana pero... —intervino Mary Anne moviéndose nerviosa en el diván. —Estamos preocupadas. Es evidente que algo malo sucedió, sino no estarías aquí... —terminó Bria algo angustiada. —Necesitaba verlas con urgencia, por eso he vuelto a la ciudad. Yo...descubrí... es decir... Me engañaron... —balbuceó Valery bajando la mirada. —¿Te engañaron? ¿Quienes? —se indignó de inmediato Rubí . —¡No! ¿El conde tiene una amante? ¡Y lo descubriste en tu noche de bodas! —exclamó espantada Mary Anne. Valery levantó la vista y le

