Sonia: Charlie dejó espaciar el aire que estaba conteniendo en sus pulmones y luego me observo. —¿Estás bien? —Me pregunto con suavidad, pero su expresión lucia demasiado tensa y enojada. Me acerqué y comencé a masajear su rostro para aliviarlo. —Oye, ya no pienses en ella. Estoy bien. Además, no me hizo nada y si te lo preguntas, pensaba defenderme. —Le dije, pero a él no le pareció graciosa mi broma. Charlie rodeó mi cintura con sus brazos y sacudió su cabeza en negativa. —De todas formas, no te quiero cerca de ella. Brittany, a veces puede ser… Lo interrumpí. —¿Irritante, desesperante, una completa perr*? Él dejó escapar una carcajada. —Si eso, pero como sea, está teniendo comportamientos muy extraños y te pido en lo posible no enfrentarla. Asentí. —Es algo como, ¿una mujer herid

