Charlie: Dos años después… Dos put*s años y aún no podía sacarme este aguijón del pech*. ¿Cómo podía una mujer afectarme tanto? No estaba enamorado, seguro que no. “Solo era una obsesión insana”, me dije con fuerza. Como sea, creí que la había sacado de mi sistema, ese día cuando tuvimos nuestra primera vez. Pero fui muy tont*, al creer en eso. No podía sacármela de la cabeza, la veía en cada mujer, en cada sueño. ¿Qué era lo que me había sucedido? Estuve tentando a buscarla, pero entonces ella llegó como por arte de magia al hospital. Su amiga Samantha tuvo un accidente y el destino conjuro a nuestro favor, para que nos viéramos nuevamente ese día. Solo verla y una sensación de calidez comenzó a extenderse por mi pech*, me sentía alegre, emocionado y no sabía por qué. Yo solo sent

