Charlie: Mi tacto se alejó con prisa de sus caderas, deslizándose luego hacia arriba por su espina dorsal, antes de enredarse en su cabello y tirándolo con fuerza. Ante la acción, Sonia aparto sus labios de la míos y dejo escapar un gemido ahogado, mientras me observaba con lujuria y con mucha intensidad. —¿Estás lista? —Le pregunté y no sé por qué lo hice, cuando yo no me detenía ante nada, siempre tomaba lo que quería. A pesar de ello, le di la opción, ya que antes, por culpa de mi egoísmo, no lo hice. Sonia sacudió su cabeza y eso por poco detiene mi corazón. —¿Por qué ahora? —Pregunto de repente entre confundida y excitada—. Después de tanto tiempo. Era una simple pregunta, para la que no tenía una respuesta clara. De cualquier modo, no dejaría que esto nos detuviera. Incorporán

