Sonia: Salimos del lavado, yo con mi salida de baño y Charlie con una toalla que cubría solo su parte baja, dejando al descubierto esos deliciosos abdominales. Mordí mi labio inferior y vi su trasero dirigirse hacia mi cama para sentarse. Sacudí mi cabeza. No era el momento para comérmelo con la mirada. En su lugar, decidí ser responsable y dirigirme hacia mi closet para vestirme allí. Abrí una de las puertas y tapé mi vista de Charlie. No es que me diera vergüenza vestirme delante de cualquier hombre. Solo era el hecho de que estaba enfrente de este s3xy e insaciable doctor y eso era un problema. Puesto que, si no nos vestíamos rápidamente, estaríamos de nuevo foll*ndo y aunque la idea era tentadora, ninguno de los dos podía darse el lujo. Teníamos nuestras obligaciones y ya estábamo

